×
La medida emana de una resolución del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), emitida en abril pasado. El ojo fiscalizador del SAT ahora ha puesto la lupa en las transferencias bancarias entre cuentas propias. Estas operaciones con muy habituales entre los cuentahabientes, pero ahora el Sistema de Administración Tributaria (SAT) podría interpretarlas como si fueran […]
La medida emana de una resolución del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), emitida en abril pasado.
El ojo fiscalizador del SAT ahora ha puesto la lupa en las transferencias bancarias entre cuentas propias. Estas operaciones con muy habituales entre los cuentahabientes, pero ahora el Sistema de Administración Tributaria (SAT) podría interpretarlas como si fueran ingresos no declarados.
La medida emana de una resolución del Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA), emitida en abril pasado, que señala al contribuyente es quien está obligado a probar ante la autoridad fiscal que el dinero proviene de otra de sus cuentas y no de un tercero.
“Aduciendo que los mismos constituyen un traspaso entre sus cuentas propias, entonces es ella (la persona) quien se encuentra obligada a aportar la documentación idónea a efecto de demostrar que dichos depósitos y registros contables provienen de un concepto distinto al determinado por la autoridad fiscal”, señala esa resolución del TFJA.
Esta medida no significa que todas las transferencias bancarias hechas por los cuentahabientes vayan a estar bajo la lupa del SAT. De acuerdo con la resolución está enfocada a juicios de carácter administrativo.
Sin embargo, contadores recomiendan de cualquier forma tener a la mano la documentación que prueba que el depósito vino de una cuenta personal y evitar así que el fisco te cobre impuestos.
Los comentarios están cerrados