El Servicio de Administración Tributaria (SAT) anunció una serie de cambios que entrarán en vigor en 2026 y que buscan reforzar el control fiscal y combatir la evasión. Estas disposiciones tendrán impacto directo en la economía de los hogares, así como en las obligaciones de contribuyentes y empresas. De acuerdo con la académica Cynthia Valeriano, […]
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) anunció una serie de cambios que entrarán en vigor en 2026 y que buscan reforzar el control fiscal y combatir la evasión. Estas disposiciones tendrán impacto directo en la economía de los hogares, así como en las obligaciones de contribuyentes y empresas.
De acuerdo con la académica Cynthia Valeriano, del Tecnológico de Monterrey, el reciente aumento al salario mínimo beneficiará únicamente a poco más de una cuarta parte de los trabajadores formales, mientras que más de la mitad de la fuerza laboral continúa en la informalidad. En paralelo, el SAT fortalecerá su infraestructura tecnológica con herramientas que permitirán detectar irregularidades en tiempo real, desde el cálculo de impuestos hasta la validación de facturas mediante sellos digitales.
Ajustes clave para 2026
La reforma fiscal contempla incrementos significativos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y nuevas obligaciones en materia de monitoreo y documentación. Entre los cambios principales destacan:
- Aumento al IEPS en bebidas azucaradas: el impuesto pasará de 1.6 a 3 pesos por litro, incluyendo sueros y versiones light.
- Incremento al impuesto sobre tabaco: los productos de tabaco subirán 40%, pasando de una tasa del 160% al 200%.
- Más impuestos a casinos y apuestas digitales: la tasa aplicable se elevará de 30% a 50%.
- Nuevo cargo a videojuegos violentos: se establecerá un impuesto del 8%.
- Mayor retención en instrumentos de ahorro: la retención sobre rendimientos aumentará de 0.50% a 0.90%, lo que reducirá la rentabilidad para los usuarios.
Más vigilancia en plataformas digitales
El SAT tendrá facultades para monitorear en tiempo real los gastos realizados a través de plataformas digitales. Las empresas deberán reportar cada transacción, lo que permitirá identificar inconsistencias cuando el nivel de consumo no coincida con lo declarado. Aquellas que no entreguen información podrán ser bloqueadas en el país.
Endurecimiento contra facturas falsas
El organismo también reforzará el combate a los comprobantes fiscales apócrifos. Será obligatorio que las facturas coincidan exactamente con los bienes y servicios registrados, mientras la autoridad verificará su existencia real. En caso de detectar irregularidades o falsificaciones, los sellos digitales podrán ser cancelados.
Un entorno fiscal más exigente
Debido a que el SAT puede revisar información de hasta cinco años atrás, especialistas recomiendan mantener orden financiero y cumplir puntualmente con las obligaciones tributarias. Con estas medidas y lo establecido en la Ley de Ingresos 2026, se anticipa un escenario de mayor rigor fiscal en el país.
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