La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, condenó los actos de violencia registrados en el Congreso de la Ciudad de México, luego de que una sesión legislativa derivara en agresiones físicas entre diputadas de distintos grupos parlamentarios.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria calificó como inaceptable el “espectáculo” ocurrido y llamó a las y los legisladores a conducirse con respeto y civilidad, independientemente de las diferencias políticas.
Sheinbaum subrayó que el disenso es legítimo dentro de los espacios democráticos y que incluso existen mecanismos parlamentarios para expresar desacuerdo, como la toma de tribuna; sin embargo, afirmó que la violencia no debe tener cabida bajo ninguna circunstancia.
Los hechos se registraron el 15 de diciembre, durante la discusión sobre la desaparición del Instituto de Transparencia de la Ciudad de México (InfoCDMX) y su eventual sustitución por un nuevo modelo de control y resolución.
En el pleno, diputadas y diputados de oposición tomaron la tribuna, lo que provocó que el debate escalara a forcejeos, gritos y empujones entre legisladores de Morena y del PAN, situación que obligó a suspender de manera momentánea la sesión.
La confrontación incluyó empujones y jaloneos entre legisladoras en plena tribuna, mientras la Mesa Directiva intentaba restablecer el orden.
El episodio se dio en medio de acusaciones cruzadas: la oposición advirtió un retroceso en materia de transparencia y autonomía institucional, mientras que Morena defendió la reforma como parte de una reestructura orientada a simplificar organismos y reducir la burocracia.











