Durante febrero, las familias mexicanas recibieron 4 mil 468 millones de dólares en remesas, lo que representa un incremento de 0.4 % respecto a los 4 mil 450 millones registrados en el mismo mes de 2025, informó el Banco de México. No obstante, en el acumulado de los dos primeros meses del año, los envíos […]
Durante febrero, las familias mexicanas recibieron 4 mil 468 millones de dólares en remesas, lo que representa un incremento de 0.4 % respecto a los 4 mil 450 millones registrados en el mismo mes de 2025, informó el Banco de México.
No obstante, en el acumulado de los dos primeros meses del año, los envíos sumaron 9 mil 62 millones de dólares, cifra que implica una ligera disminución de 0.5 % en comparación con los 9 mil 112 millones de dólares reportados en igual periodo del año anterior.
Del total de remesas recibidas en el primer bimestre, el 98.8 % —equivalente a 8 mil 957 millones de dólares— se realizó mediante transferencias electrónicas, consolidándose como el principal canal de envío.
En términos acumulados, entre marzo de 2025 y febrero de 2026, el flujo total de remesas alcanzó los 61 mil 727 millones de dólares, ligeramente por encima de los 61 mil 710 millones registrados en el periodo de febrero de 2025 a enero de 2026.
De acuerdo con un análisis de BBVA, el crecimiento de las remesas provenientes principalmente de Estados Unidos muestra señales de estabilización, luego de ocho meses consecutivos de caídas entre abril y noviembre de 2025. En diciembre de ese año y en los primeros meses de 2026, los montos enviados se mantuvieron en niveles similares a los observados un año antes.
La institución financiera también señaló que la reciente apreciación del dólar frente al peso podría favorecer un aumento en el valor de las remesas en moneda nacional a partir de marzo, tendencia que podría extenderse en los meses siguientes si se mantiene el comportamiento del tipo de cambio.
BBVA recordó que la mayor parte de estos recursos se destina al gasto corriente de los hogares, como alimentación, vestido, salud y educación. Sin embargo, una proporción también se orienta al ahorro o a la adquisición de bienes como terrenos, vivienda o activos productivos.
Por su parte, Monex indicó que el comportamiento de las remesas al inicio de 2026 presenta señales mixtas, con un crecimiento anual marginal que aún no logra consolidar una tendencia sostenida.
Además, en términos reales, el poder adquisitivo de estos recursos registró una caída anual de 16.1 %, lo que refleja un deterioro significativo en la capacidad de compra de las familias receptoras.
Finalmente, el grupo financiero advirtió que la evolución de las remesas dependerá de factores externos, como las condiciones del mercado laboral en Estados Unidos, posibles cambios en políticas migratorias y la incertidumbre en el entorno político y económico.
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