Por Alejandro Álvarez Manilla A 61 años de que el presidente Adolfo López Mateos de la nacionalización la industria eléctrica regresándole al pueblo de México la exclusividad para generar, conducir y abastecer energía para lograr nuestra independencia energética. En el 2021 vemos como se promueve dar un giro a ese avance. El gobierno, envió al Congreso una reforma constitucional […]
Por Alejandro Álvarez Manilla
A 61 años de que el presidente Adolfo López Mateos de la nacionalización la industria eléctrica regresándole al pueblo de México la exclusividad para generar, conducir y abastecer energía para lograr nuestra independencia energética.
En el 2021 vemos como se promueve dar un giro a ese avance. El gobierno, envió al Congreso una reforma constitucional del sector eléctrico para fortalecer a la CFE y que además implicaría que el Estado será el único actor autorizado para extraer el litio del subsuelo del país.
Esto es un retroceso según dicen analistas energéticos. Ya que en 2014 se hizo una reforma donde se permitió que la iniciativa privada invirtiera en la generación de energía eléctrica.
Hoy cuando la modernidad exige la generación de energías limpias como la solar y la eólica, se busca forjarla mediante uso de carbón y litio ambos contaminantes.
Según la iniciativa que envió el presidente Andrés Manuel López Obrador al Congreso de la Unión precisa que la ley favorecerá la generación estatal de electricidad, lo cual incluye las plantas de combustibles fósiles contaminantes.
La Reforma Energética tiene como objetivos y premisas fundamentales, permitir que la nación ejerza, de manera exclusiva, la planeación y control del Sistema Eléctrico Nacional, en beneficio de un sistema competitivo que permita reducir los precios de la energía eléctrica.
El Presidente ha dicho que la nueva ley promoverá la “soberanía energética” y fortalecerá a la Comisión Federal de Electricidad (CFE.
Mientras sus críticos argumentan que esta reforma, que modifica la Ley de la Industria Eléctrica de 2014, hará que México sea menos competitivo, desalentará la inversión y perjudicará al medio ambiente.
Lo cierto es, que hay una gran preocupación generalizada de representantes de sectores productivos que influyen en políticos, más ahora con la Alianza Legislativa de Partidos de oposición.
Esta situación distrae de lo importante la Seguridad, la Salud y el crecimiento económico.
Este nuevo frente político mediático llena de declaraciones a los medios de comunicación. Donde se augura que con acuerdos políticos esa reforma como otras será aprobada.
Sin embargo la realidad es que quienes invirtieron en generación de energía eléctrica se ven severamente amenazados sus capitales, y tienen el riesgo de lo poco que les queda sacarlos del país. Triste realidad vivimos los mexicanos en estos tiempos de una nueva transición política del gobierno Presidencial
Los comentarios están cerrados