La Gran Ola en Reforma convirtió a Paseo de la Reforma en una postal mundialista desde muy temprano este sábado 6 de junio de 2026. Miles de personas llegaron al corredor entre el Ángel de la Independencia y la Glorieta del Caballito para participar en el intento de Récord Guinness impulsado por el Gobierno de la Ciudad de México como parte de las actividades previas a la Copa Mundial de la FIFA 2026. La cita no salió de la nada: la Secretaría de Turismo capitalina había anunciado días antes el cambio de fecha al 6 de junio por el creciente interés del público, y mantuvo la invitación abierta para que cualquiera se sumara con jersey, bandera, traje típico o el outfit que mejor representara su identidad. Sí: Reforma no parecía una avenida, parecía una tribuna larguísima, viva y bastante eufórica. (turismo.cdmx.gob.mx)
Desde temprano, Reforma ya era una fiesta
Antes de que llegara la hora del intento oficial, el ambiente ya estaba encendido. Reportes de medios nacionales describieron la llegada de familias completas, turistas, aficionados con camisetas de la Selección Mexicana y curiosos que simplemente no se quisieron perder el momento. Quadratín reportó que desde la mañana ya había cierres en ambos sentidos de Reforma entre la Glorieta de la Diana Cazadora y avenida Insurgentes, mientras que Excélsior informó afectaciones en la Línea 7 del Metrobús y la activación de rutas alternas como Circuito Interior, Chapultepec, Eje 1 Norte, Eje Central, Insurgentes, Río San Joaquín, Mariano Escobedo y Fray Servando. La escena, en pocas palabras, fue la de una ciudad que decidió pausar su ritmo habitual para volcarse a una sola idea: hacer historia con una ola humana gigantesca. (mexico.quadratin.com.mx)
La logística no fue improvisada. De acuerdo con El Economista, el cronograma marcó registro presencial entre las 8:00 y las 9:00 horas; ensayos técnicos de 9:00 a 10:00 con repeticiones cada 15 minutos; y el intento oficial del Récord Guinness entre las 10:00 y las 10:30. Ese mismo reporte señaló que el operativo incluyó módulos de hidratación gratuita, primeros auxilios, personal de apoyo, movilidad y protección civil. En otras palabras, la Gran Ola en Reforma no fue solamente una ocurrencia viral para sacar fotos cool: fue un evento masivo con horarios, ruta clara, asistencia operativa y una planeación pensada para que miles de personas se movieran en sincronía sin convertir el corredor en un caos total. (eleconomista.com.mx)
La idea detrás de la ola: Mundial 2026, identidad chilanga y memoria futbolera
La convocatoria oficial tuvo una carga simbólica clarísima. En el lanzamiento del evento, la Secretaría de Turismo de la CDMX explicó que “La Ola Más Grande del Mundo” buscaba reunir a habitantes y visitantes en una acción colectiva rumbo al Mundial de 2026. Además, el gobierno capitalino colocó la iniciativa dentro de la narrativa “La pelota vuelve a casa”, con la intención de presentar a la ciudad como una sede abierta, hospitalaria, incluyente y lista para recibir al planeta. El punto más interesante es que la autoridad vinculó la activación con un recuerdo muy específico: la ola como gesto futbolero universal que nació en México durante la Copa del Mundo de 1986, cuando el Estadio Azteca la proyectó al imaginario global. Así que no era solo levantar los brazos; era volver sobre una imagen que la propia ciudad quiere reclamar como parte de su ADN mundialista. (turismo.cdmx.gob.mx)
Esa lectura también explica por qué la invitación fue tan abierta y tan visual. Los boletines oficiales insistieron en que podía participar cualquier persona, sin importar edad, origen o forma de expresión. El mensaje fue casi de casting chilango total: taqueros, médicos, policías, artesanos, artistas, pueblos originarios, personas migrantes, personas con discapacidad, niñas, niños y adultos mayores. Más allá del tono institucional, la apuesta fue clara: mostrar a la CDMX como un mosaico humano capaz de ordenarse en un mismo movimiento. Y en un contexto donde la capital ha venido empujando actividades públicas rumbo al Mundial —desde festivales futboleros gratuitos en varias alcaldías hasta jornadas de capacitación para voluntarios y personal operativo— la ola terminó funcionando como una exhibición de músculo cívico, turístico y escénico. (turismo.cdmx.gob.mx)
Ensayos, botargas, vendedores y Sonora Santanera
Si alguien imaginó una actividad solemne, se equivocó feo. El ambiente fue más bien el de una verbena mundialista. El Universal reportó que hubo cuatro ensayos generales antes del momento definitivo y que en la animación aparecieron el exfutbolista Francisco “Kikín” Fonseca y luchadores para mantener arriba el ánimo de la gente. El mismo medio señaló la presencia de vendedores ambulantes con mercancía alusiva a la Selección Mexicana y de personajes ligados al Mundial 2026 que se tomaban fotos con los asistentes. Nación321 y El Universal también coincidieron en que la música fue parte del show y destacaron la participación de la Sonora Santanera, que amenizó la espera e interpretó “La Ola”, una versión inspirada en su clásico “La Boa”. O sea: sí había récord de por medio, pero también una buena dosis de fiesta chilanga con todo y soundtrack. (eluniversal.com.mx)
Lo llamativo es que el formato mezcló entretenimiento y disciplina. Los ensayos previos no fueron adorno; eran indispensables para que el movimiento no se rompiera a la mitad del recorrido. En una ola humana de esta escala, cualquier desfase puede arruinar el efecto visual y también la evaluación del intento. Por eso la escena de miles de personas esperando la señal, levantando brazos por bloques y repitiendo la secuencia una y otra vez tuvo algo de espectáculo y algo de coreografía colectiva. Reforma se volvió una especie de estadio lineal: sin butacas, sin césped, sin marcador electrónico, pero con un mismo objetivo compartido por una multitud que entendía que el truco no era solo ir, sino coordinarse. (eleconomista.com.mx)
El momento clave: de las 10:19 a las 10:24
Los reportes posteriores coinciden en una secuencia muy precisa. El Universal informó que a las 10:19 horas la secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Alejandra Frausto, inició la ola oficial desde el Ángel de la Independencia. La Jornada y Nación321 coincidieron en que, tras cuatro ensayos, los brazos comenzaron a alzarse a esa misma hora y la marea humana avanzó por Paseo de la Reforma hasta llegar a las inmediaciones del Caballito a las 10:24. En Nación321 se añadió que los jueces de Guinness avanzaban en motocicleta siguiendo el movimiento, mientras que El Universal describió la llegada del recorrido como el punto en el que se consumó el objetivo que la ciudad había preparado durante meses. Cinco minutos: eso fue lo que tardó la ciudad en convertir una avenida icónica en un gesto masivo sincronizado. (eluniversal.com.mx)
Ahora bien, aquí viene el detalle que le mete sazón periodístico al asunto. Mientras varios medios, como El Universal, La Jornada y Nación321, reportaron que la Ciudad de México sí logró el Récord Guinness por la ola humana más grande del mundo, Excélsior publicó una actualización distinta: según ese medio, al terminar el evento un representante de Guinness comentó que se llevaba las evidencias del intento y que el resultado se conocería después de la revisión. ¿Qué significa eso? La lectura más prudente es esta: el evento se realizó con éxito operativo, el recorrido se completó y una parte importante de la cobertura periodística lo dio por conseguido, pero la validación formal dependía —al menos según Excélsior— del análisis final de la documentación reunida durante la prueba. Si algo no parece tan lineal como en el boletín triunfal, es justo eso: el sello definitivo frente a la celebración inmediata. (eluniversal.com.mx)
Esa diferencia entre el entusiasmo en sitio y la certificación técnica tampoco debería sorprender demasiado. Guinness suele basar sus verificaciones en evidencia audiovisual, conteos, mediciones y criterios específicos para cada categoría. Y en un intento de escala urbana, donde la ola recorrió un tramo amplio de Reforma y convocó a decenas de miles de personas, es lógico que la revisión no dependa solo del grito de la multitud o de la emoción del momento. Aun así, la postal ya quedó: Paseo de la Reforma repleto, manos arriba, música, jerseys y una ciudad apostando por convertir el Mundial 2026 en experiencia callejera antes incluso de que ruede el balón en serio. (excelsior.com.mx)
Más que una ola: ensayo de ciudad para el Mundial
La Gran Ola en Reforma también ayuda a leer algo más grande. Desde abril y mayo, el gobierno capitalino venía empujando un paquete de acciones para que el Mundial se viviera fuera del estadio: 18 festivales futboleros gratuitos en espacios públicos, programación cultural, transmisión de partidos, rescate de canchas y una estrategia de hospitalidad con miles de voluntarios y personal capacitado. En marzo, además, la CDMX ya había presumido otro logro vinculado a esta ruta: el Récord Guinness de la clase de futbol más grande del mundo, con más de 9 mil 500 participantes en el Zócalo, según la jefatura de Gobierno. En ese contexto, la ola sobre Reforma encaja perfecto en la narrativa oficial: no solo se trata de organizar partidos, sino de mostrar capacidad para activar calles, atraer público, cuidar la logística y vender una imagen de capital participativa, festiva y lista para ser vista por millones. (jefaturadegobierno.cdmx.gob.mx)
Y ahí está quizá la parte más poderosa de toda la jornada. En una ciudad acostumbrada a marchas, conciertos, rodadas, plantones, carreras, ferias y manifestaciones, ocupar Reforma nunca es cualquier cosa. Pero hacerlo en clave de celebración, con una “Gran Ola en Reforma” pensada para hablarle al mundo y no solo a la propia ciudad, cambia el tono. Lo que se vio este sábado 6 de junio de 2026 fue una mezcla de marketing urbano, orgullo local y cultura futbolera convertida en performance masivo. Algunos verán un acto de promoción; otros, una demostración legítima de entusiasmo colectivo. Lo cierto es que la capital volvió a usar su avenida más simbólica para mandar un mensaje muy claro: el Mundial 2026 ya empezó aquí, en la calle, y empezó con miles de brazos arriba. (turismo.cdmx.gob.mx)
Fuentes:
- La Ciudad de México anuncia nueva fecha para “La ola más grande del mundo”; se realizará el 6 de junio en Paseo de la Reforma
- La Ciudad de México lanza “La Ola Más Grande del Mundo” rumbo al Mundial 2026
- Mundial 2026: CDMX logra Récord Guinness con la Ola Más Grande del Mundo
- CDMX logra el récord Guinnes por la ola más grande del mundo
- HOY harán la Ola Más Grande del Mundo en CDMX; romperán Récord Guinness








