La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció este lunes que “difícilmente” pudo haberse previsto la magnitud de las lluvias que azotaron recientemente a cinco estados del país y que han dejado 64 personas fallecidas y 65 desaparecidas. Durante su conferencia mañanera, la mandataria explicó que no existían indicios científicos ni meteorológicos que anticiparan la intensidad de […]
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció este lunes que “difícilmente” pudo haberse previsto la magnitud de las lluvias que azotaron recientemente a cinco estados del país y que han dejado 64 personas fallecidas y 65 desaparecidas.
Durante su conferencia mañanera, la mandataria explicó que no existían indicios científicos ni meteorológicos que anticiparan la intensidad de las trombas registradas entre el 7 y el 9 de octubre, las cuales provocaron severas inundaciones y comunidades aisladas.
“En esta zona del país se alertó que iba a haber lluvias fuertes, pero fueron varios fenómenos los que se presentaron que generaron esta lluvia intensa que no se esperaba que fuera de esta magnitud. No había ninguna condición científica o meteorológica que pudiera indicarnos que iba a tener esta intensidad”, afirmó Sheinbaum.
Fenómenos súbitos e imposibles de anticipar
La presidenta subrayó que, a diferencia de los huracanes o ciclones tropicales, cuya formación y trayectoria pueden preverse con varios días de anticipación, los eventos recientes se desarrollaron de manera súbita, por lo que los sistemas de alerta tuvieron poco margen de respuesta.
“Se hicieron alertamientos un día antes en distintos municipios, pero difícilmente se podía haber tenido conocimiento con mucho tiempo de anticipación”, explicó.
Sheinbaum añadió que, ante lo ocurrido, su gobierno reforzará los sistemas de monitoreo y alerta temprana en coordinación con la Conagua y las autoridades estatales y municipales de Protección Civil.
Nuevos grupos científicos para fortalecer predicción
Como parte de las medidas preventivas, la presidenta anunció la creación de dos grupos de investigación científica, uno para el Pacífico y otro para el Atlántico, que trabajarán bajo la coordinación de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación y la Secretaría de Marina (Semar).
“Es muy importante que tengamos como gobierno todas las herramientas científicas necesarias para garantizar el alertamiento previo donde sea posible”, enfatizó Sheinbaum.
Estos equipos desarrollarán nuevas tecnologías de monitoreo atmosférico e instalarán boyas oceánicas en el Pacífico para la detección temprana de alteraciones meteorológicas.
Coincidencia de sistemas meteorológicos extremos
Por su parte, el almirante Raymundo Morales, titular de la Secretaría de Marina, explicó que las lluvias extremas se debieron a la convergencia simultánea de varios sistemas climáticos en el país.
Entre los fenómenos identificados, detalló:
- Tormenta tropical Priscilla, al suroeste de Los Cabos.
- Tormenta Octavio, cerca del Golfo de Tehuantepec.
- Huracán Raymond, en el Atlántico.
- Una baja presión frente a Veracruz.
- Un frente frío proveniente de Texas, que se combinó con un frente cálido, formando una vaguada que cruzó el centro y oriente del país.
“Los ríos estaban al máximo de su capacidad y los suelos saturados de humedad, lo que derivó en desbordamientos e inundaciones”, señaló Morales.
El funcionario reconoció que, aunque era posible identificar las condiciones generales, “no se podía prever con exactitud la cantidad de lluvia que caería”, debido a la complejidad de la combinación atmosférica.
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