Historia y personajes El Monumento a la Revolución, uno de los sitios históricos más emblemáticos de la Ciudad de México, guarda en su interior un mausoleo que resguarda los restos de varios protagonistas de la Revolución Mexicana. Pero ¿cómo surgió esta obra monumental? ¿Por qué se convirtió en un símbolo revolucionario? ¿Y quiénes descansan realmente […]
Historia y personajes
El Monumento a la Revolución, uno de los sitios históricos más emblemáticos de la Ciudad de México, guarda en su interior un mausoleo que resguarda los restos de varios protagonistas de la Revolución Mexicana. Pero ¿cómo surgió esta obra monumental? ¿Por qué se convirtió en un símbolo revolucionario? ¿Y quiénes descansan realmente ahí? Aquí te contamos la historia completa.
El origen del Monumento a la Revolución: un proyecto inconcluso del Porfiriato
En la colonia Tabacalera, muy cerca del Centro Histórico de la CDMX, se levanta lo que originalmente sería el Palacio Legislativo de México, diseñado por el arquitecto francés Émile Bénard.
En 1897, Porfirio Díaz lanzó una convocatoria para construir un edificio majestuoso que uniera a las cámaras de Diputados y Senadores. Bénard ganó el proyecto y la construcción comenzó en septiembre de 1910.
Díaz colocó la primera piedra, pero el estallido de la Revolución Mexicana semanas después frenó la obra. La monumental estructura de acero quedó abandonada… hasta que los gobiernos posrevolucionarios decidieron transformarla en un símbolo nacional.
De palacio legislativo a Monumento a la Revolución
Tras años de abandono y usos temporales (incluyendo las primeras transmisiones de radio y actos cívicos), fue el arquitecto Carlos Obregón Santacilia quien propuso rescatar la obra para convertirla en un homenaje a la Revolución.
Con cantera chiluca, piedra volcánica y cobre, la estructura metálica se recubrió al estilo Art Decó, creando el Monumento a la Revolución, inaugurado en 1938 durante el gobierno de Lázaro Cárdenas. Desde ese momento se definió que funcionaría también como mausoleo para líderes revolucionarios.
¿Qué revolucionarios descansan en el Monumento a la Revolución?
Aunque no se siguió un orden cronológico, los gobiernos posteriores decidieron trasladar ahí los restos de cinco figuras clave de la Revolución. Irónicamente, en la muerte comparten un mismo espacio quienes fueron aliados… y también enemigos.
1. Venustiano Carranza
Primer inhumado en el Monumento (1941)
Asesinado en 1920 en Tlaxcalantongo, sus restos permanecieron 20 años en el Panteón Civil de Dolores. Fue el presidente Manuel Ávila Camacho quien ordenó su traslado al Monumento, convirtiéndolo en el primer revolucionario en reposar allí.
2. Francisco I. Madero
Traslado en 1960, por el 50 aniversario de la Revolución
Asesinado en la Decena Trágica, Madero fue enterrado inicialmente en el Panteón Francés. En 1960, bajo el gobierno de Adolfo López Mateos, se realizó un homenaje nacional y se le trasladó al mausoleo del Monumento a la Revolución.
Su urna comparte columna con los restos de Francisco Villa.
3. Plutarco Elías Calles
Inhumado en 1969, por decreto de Gustavo Díaz Ordaz
Calles, expresidente de México y figura clave del periodo posrevolucionario, murió en 1945. Sus restos fueron llevados al monumento en 1969.
Irónicamente, hoy descansa a metros de Lázaro Cárdenas, quien lo exilió en 1936.
4. Lázaro Cárdenas del Río
Reposando desde 1970
El presidente que definió el uso del Monumento como mausoleo murió el 19 de octubre de 1970. Una década después de concluir la obra, fue inhumado en el mismo recinto que él mismo resignificó.
5. Francisco “Pancho” Villa
Traslado en 1976; comparte columna con Madero
Aunque su inclusión suele generar debate —pues Emiliano Zapata no descansa ahí—, Villa tuvo un impulsor clave: el escritor y senador Martín Luis Guzmán, quien promovió su traslado.
Villa, asesinado en 1923 en Parral, Chihuahua, fue trasladado al monumento en 1976 por orden de Luis Echeverría. Su urna se encuentra en la misma columna que la de Madero, a quien Villa siempre guardó lealtad.
¿Por qué Emiliano Zapata no está en el Monumento?
Aunque Zapata es una de las figuras más emblemáticas de la Revolución, su familia y su movimiento mantuvieron siempre distancia con el proyecto posrevolucionario y con el Gobierno federal.
Por ello, sus restos permanecen en Cuautla, Morelos, y nunca se promovió su traslado al Monumento.
El Mausoleo del Monumento a la Revolución: símbolo, historia y contradicciones
Hoy, el Monumento a la Revolución es:
- un mirador panorámico,
- un museo sobre la Revolución Mexicana,
- y el lugar donde reposan cinco líderes revolucionarios cuyos destinos se entrecruzaron.
Su historia resume la compleja transición de México del Porfiriato al México posrevolucionario y revela cómo la política, la memoria y los símbolos nacionales fueron construidos… incluso entre antiguos amigos y enemigos.
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