La preventa de boletos para los conciertos de BTS en la Ciudad de México se convirtió este viernes en una auténtica prueba de resistencia para sus seguidores. En poco más de una hora, los fans agotaron las entradas para las tres fechas programadas en mayo, en medio de confusión por los precios, cargos adicionales y […]
La preventa de boletos para los conciertos de BTS en la Ciudad de México se convirtió este viernes en una auténtica prueba de resistencia para sus seguidores. En poco más de una hora, los fans agotaron las entradas para las tres fechas programadas en mayo, en medio de confusión por los precios, cargos adicionales y una inmediata ola de reventa.
Más de 180 mil personas previamente registradas, todas con Army Membership —requisitos indispensables para acceder a la preventa—, ingresaron antes de las 9:00 horas a la fila virtual habilitada por Ticketmaster, con la esperanza de asegurar un lugar en alguno de los conciertos.
Desde la madrugada, miles de integrantes del ARMY abrieron navegadores y aplicaciones en múltiples dispositivos para aumentar sus posibilidades. Una vez abierto el portal, los usuarios pudieron ver el mapa del recinto y elegir zona, aunque pronto comenzaron los reclamos.
Si bien Ocesa difundió previamente los rangos de precios oficiales, estos no correspondían a costos fijos por sección, lo que generó inconformidad. Dentro de una misma zona, los precios variaban considerablemente, lo que provocó que muchos compradores, aun con el monto exacto previsto, no pudieran completar su compra.
Desde el anuncio del regreso de BTS a México, el pasado 13 de enero, los fans solicitaron a Ocesa y Ticketmaster mayor claridad sobre los precios y el mapa del recinto antes de la preventa, e incluso pidieron la intervención de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), al considerar que se trataba de un derecho como consumidores.
En el comunicado oficial se detallaron precios que iban desde 1,767 hasta 13,330 pesos, con cargos incluidos, y boletos VIP con un costo máximo de 17,782 pesos. Sin embargo, durante el proceso de compra, varios usuarios denunciaron la aplicación de cargos adicionales, lo que incrementó aún más el enojo.
Otro punto de molestia fue que personas sin código de preventa pudieron acceder al sitio para revisar el mapa y los precios, saturando el sistema sin concretar compras, lo que redujo las posibilidades de quienes sí cumplían con los requisitos.
A las 10:15 de la mañana, la plataforma ya mostraba el mensaje de boletos agotados para las tres fechas.
Minutos después, la frustración escaló cuando comenzaron a aparecer entradas en sitios de reventa como StubHub, Viagogo y Helloticket, con precios que superaban los 62 mil pesos y que, horas más tarde, alcanzaron cifras de hasta 120 mil pesos por boleto. Usuarios detectaron que algunos portales ofrecían más de 200 entradas por concierto.
La reacción del ARMY fue inmediata. En redes sociales, fans llamaron a no comprar boletos de reventa, al considerar que hacerlo solo perpetúa el problema. “Si seguimos comprando, los precios nunca van a parar”, advirtieron en comentarios de TikTok, mientras otros ironizaron con que a los revendedores “se les queden todos”.
En X, Instagram y TikTok, el tema se volvió tendencia. Circularon capturas de pantalla, listas de precios, memes y mensajes de indignación, además de llamados para denunciar cuentas de reventa y exigir medidas más estrictas contra el uso de bots y la compra masiva de boletos.
Incluso, algunos seguidores comenzaron a organizar una posible demanda colectiva ante Profeco contra Ocesa y Ticketmaster, no solo por el manejo de los rangos de precios, sino por la contradicción entre una preventa supuestamente exclusiva para fans y la amplia disponibilidad de boletos en el mercado secundario.
La preventa de BTS dejó claro que, más allá del entusiasmo por el regreso de la banda, el sistema de venta de boletos en México continúa siendo un punto crítico para los grandes espectáculos.
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