Autoridades ambientales y meteorológicas advirtieron que entre marzo y mayo podrían registrarse de cinco a 15 días con concentraciones elevadas de ozono en la zona centro del país, niveles que podrían activar la Fase I de contingencia ambiental en la región.
La estimación fue dada a conocer por la Comisión Ambiental de la Megalópolis y el Servicio Meteorológico Nacional, quienes señalaron que durante la temporada seca y cálida también se prevé la presencia de entre tres y cinco ondas de calor en la región.
De acuerdo con las autoridades, estas ondas de calor podrían presentar temperaturas de hasta cuatro grados Celsius por encima del promedio, y la más extensa podría prolongarse hasta por 15 días consecutivos.
Las condiciones climáticas se deben, en parte, a que durante esta temporada se esperan temperaturas máximas hasta tres grados por encima del promedio climatológico en la megalópolis, región integrada por la Ciudad de México y los estados de Estado de México, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala. Además, se prevé que mayo concentre el mayor número de días con temperaturas extremas.
Especialistas explicaron que el aumento gradual de la temperatura media del planeta ha incrementado el riesgo de ondas de calor más frecuentes, intensas y prolongadas. En el centro de México, indicaron, existe una tendencia clara a que cada década aumente la frecuencia de estos fenómenos, especialmente en zonas del sur de Hidalgo, suroeste del Estado de México y sur de Puebla.
Otro factor característico de esta temporada es la presencia de sistemas de alta presión, los cuales generan cielos despejados, baja humedad, intensa radiación solar y poco viento, condiciones que favorecen la formación y acumulación de ozono en la atmósfera.
Las autoridades señalaron que el comportamiento de las ondas de calor este año será similar al registrado en 2025, aunque sin alcanzar los niveles extremos observados en 2024. Este escenario está asociado al calentamiento sostenido que ha experimentado la megalópolis en los últimos años.
A estas condiciones se suma la escasez de lluvias. Durante marzo se esperan precipitaciones por debajo del promedio, mientras que en abril podrían presentarse valores cercanos a lo normal. Para mayo se prevé una recuperación gradual de la humedad, aunque la temporada formal de lluvias iniciaría hasta finales de ese mes en la región.











