El legendario actor, director y productor Robert Redford falleció a los 89 años, dejando un legado que marcó medio siglo de cine en Hollywood y en la industria independiente a través del Instituto y Festival Sundance, del que fue fundador. Un galán convertido en leyenda Aunque en sus inicios fue visto como “un rubio californiano […]
El legendario actor, director y productor Robert Redford falleció a los 89 años, dejando un legado que marcó medio siglo de cine en Hollywood y en la industria independiente a través del Instituto y Festival Sundance, del que fue fundador.
Un galán convertido en leyenda
Aunque en sus inicios fue visto como “un rubio californiano más”, Redford se consolidó como uno de los actores más rentables y queridos del cine mundial. Su talento y carisma brillaron en películas como África mía, El candidato, Todos los hombres del presidente, El jinete eléctrico y Una propuesta indecente.
Su consagración llegó con los clásicos que protagonizó junto a Paul Newman: Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969) y El golpe (1973), cintas que lo elevaron a la categoría de estrella internacional.
Éxito detrás de las cámaras
En 1980 debutó como director con Gente como uno, filme que le valió el Oscar a Mejor Director y a la vez obtuvo el premio a Mejor Película. Aunque nunca ganó la estatuilla como actor, su influencia en el cine fue incuestionable.
Consciente de la necesidad de abrir espacio a nuevas voces, en los años setenta destinó parte de su fortuna a crear el Instituto Sundance, que se convirtió en una plataforma clave para el cine independiente y alternativa para creadores en todo el mundo.
Vida privada y compromiso social
De carácter reservado, adquirió un rancho en Utah donde buscó privacidad y desde donde impulsó sus proyectos artísticos y ambientales. Fue un férreo defensor de causas ecologistas y liberales, apoyando al Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales y la Federación Nacional de Vida Salvaje.
Aunque nunca se involucró directamente en la política, expresó opiniones críticas, como en 2017, cuando pidió la renuncia del entonces presidente Donald Trump por “el bien del país”.
Trayectoria personal
Nacido en Santa Mónica, California, en 1937, Redford tuvo una vida marcada por la reinvención. Tras perder una beca de béisbol universitario, se volcó en las artes y la actuación, debutando en Broadway en 1959 y en el cine con Warhunt (1962). Su verdadero salto a la fama ocurrió con Descalzos por el parque (1967), junto a Jane Fonda.
A lo largo de su vida estuvo casado en dos ocasiones: primero durante más de 25 años, y en 2009 contrajo matrimonio con la artista alemana Sibylle Szaggars.
Un adiós a la estrella de varias generaciones
En 2017 volvió a compartir pantalla con Jane Fonda en Our Souls at Night, producción de Netflix que él mismo anunció como una de sus últimas películas como actor. Desde entonces planeaba enfocarse en la dirección y en su primer amor: el arte.
Robert Redford no solo fue un ícono de Hollywood, sino un visionario que transformó el cine independiente y la manera de entender el séptimo arte. Su nombre, ligado para siempre a la historia del cine, perdurará más allá de su partida.
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