Miles de personas salieron este sábado a las calles de la capital del país para participar en la Marcha del Orgullo LGBTIQ+, una de las movilizaciones más numerosas y emblemáticas de América Latina, con un llamado a fortalecer la igualdad, combatir la discriminación y garantizar el pleno respeto a los derechos de la diversidad sexual y de género.
Desde las primeras horas del día, contingentes integrados por integrantes de la comunidad LGBTIQ+, organizaciones civiles, colectivos, familias y aliados comenzaron a reunirse en el Ángel de la Independencia para recorrer Paseo de la Reforma con rumbo al Zócalo capitalino, en un ambiente de celebración, protesta y reivindicación.
Entre banderas multicolores, música, carros alegóricos y expresiones artísticas, los asistentes recordaron que, aunque en México se han logrado importantes avances en materia de derechos, aún persisten actos de discriminación, violencia y crímenes de odio contra personas de la diversidad sexual, por lo que insistieron en la necesidad de impulsar políticas públicas que garanticen una inclusión real.
Durante la movilización, los participantes demandaron mayor acceso a servicios de salud, educación y empleo sin discriminación, el reconocimiento pleno de las identidades de género, así como acciones más contundentes para prevenir y sancionar la violencia contra las personas LGBTIQ+.
La marcha también sirvió como un espacio para visibilizar las distintas expresiones de la diversidad y promover el respeto a los derechos humanos, con la participación de colectivos provenientes de diferentes estados del país, activistas, artistas y representantes de organizaciones sociales.
Autoridades capitalinas implementaron un operativo de seguridad y vialidad para resguardar a los asistentes y facilitar el desarrollo del recorrido, mientras que elementos de protección civil y servicios médicos permanecieron desplegados a lo largo de la ruta.
La Marcha del Orgullo LGBTIQ+, que se realiza cada año en el marco del Día Internacional del Orgullo, conmemora los disturbios de Stonewall ocurridos en 1969 en Nueva York, considerados el inicio del movimiento moderno por los derechos de la diversidad sexual. En México, la movilización se ha consolidado como una plataforma para exigir el respeto a los derechos humanos y promover una sociedad más incluyente, libre de discriminación y violencia.
Este año, la manifestación reiteró que la lucha por la igualdad continúa y que el reconocimiento de los derechos de todas las personas, sin importar su orientación sexual o identidad de género, sigue siendo una de las principales demandas de la comunidad LGBTIQ+ en el país.










