Ambos países se comprometieron a unirse para invertir en salud pública, apoyar a comunidades seguras, así como a reducir los homicidios y los delitos de alto impacto. México y Estados Unidos presentaron el Entendimiento Bicentenario sobre Seguridad, Salud Publica, y Comunidades Seguras para enfrentar juntos los desafíos compartidos de seguridad como fruto del Diálogo de […]
Ambos países se comprometieron a unirse para invertir en salud pública, apoyar a comunidades seguras, así como a reducir los homicidios y los delitos de alto impacto.
México y Estados Unidos presentaron el Entendimiento Bicentenario sobre Seguridad, Salud Publica, y Comunidades Seguras para enfrentar juntos los desafíos compartidos de seguridad como fruto del Diálogo de Seguridad de Alto Nivel (DSAN) celebrado este viernes.
Este nuevo marco establece un enfoque integral y de largo plazo para orientar las acciones bilaterales de aquí en adelante. “Juntos, podemos construir un sistema de paz, justicia y respeto por el estado de derecho”, destacaron ambos países en una declaración conjunta.
Tras la firma del Entendimiento Bicentenario, México y Estados Unidos se comprometieron a unirse para proteger a la gente de ambos país, invirtiendo en salud pública en relación con los impactos del consumo de drogas, apoyando comunidades seguras y reduciendo los homicidios y los delitos de alto impacto.
Asimismo, buscarán prevenir la delincuencia transfronteriza asegurando modos de viaje y comercio, reduciendo el tráfico de armas, apuntando a las cadenas de suministro ilícitas y reduciendo el tráfico ilegal y trata de personas.
Se espera desmantelar las redes criminales, persiguiendo a las personas vinculadas a financiamientos ilícitos y fortaleciendo los sectores de la seguridad y la justicia.
Algunas acciones concretas tras la oficialización del nuevo acuerdo bilateral de seguridad son, según se adelantó: la intención de firmar un Memorándum de entendimiento para reducir la adicción a las drogas y los daños asociados con el propósito de desarrollar planes para prevenir el consumo de éstas, proporcionar tratamiento basado en evidencia y expandir la justicia alternativa a través de la educación y una mejor capacidad para proporcionar sistemas de alerta temprana y rastrear la demanda.
El acuerdo sustituye al Plan Mérida, firmado en 2008 por los presidentes Felipe Calderón y George W. Bush, respectivamente, y se basa, de acuerdo a una declaración conjunta, en la soberanía, el respeto mutuo y el extraordinario vínculo de familia y amistad que existe entre ambos países.
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