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El Senador Ricardo Monreal, dejó en claro que la relación entre México y Estados Unidos, en materia de seguridad, es fluida y respetuosa. La prueba está, dijo el político zacatecano, en la captura de Rafael Caro Quintero apenas hace unos días ya que, “lejos de estar rebasado, los mecanismos de cooperación y comunicación” se han […]
El Senador Ricardo Monreal, dejó en claro que la relación entre México y Estados Unidos, en materia de seguridad, es fluida y respetuosa.
La prueba está, dijo el político zacatecano, en la captura de Rafael Caro Quintero apenas hace unos días ya que, “lejos de estar rebasado, los mecanismos de cooperación y comunicación” se han ensanchado.
Más allá de dimes y diretes, de versiones contradictorias y aunque el proceso del narcotraficante operador del capo Félix Gallardo y “Don Neto”, Ernesto Fonseca haya concluido en 1995 con su captura, aún hay algunos cabos sueltos que, tras su liberación y casi inmediata recaptura, México demostró que Caro Quintero pudo ser reaprehendido con miras a la extradición si Estados Unidos así lo solicita.
Ellos tres fueron los precursores del trasiego y exportación de la droga hacia aquel país. Jamás se va a olvidar el atrevimiento de esa tercia, así como todo lo que implicó en su momento.
Este caso que dolió mucho a la agencia antidrogas estadunidense, la DEA, que perdió a uno de sus elementos, Enrique “Kiki” Camarena, parece recobrar cierta vigencia. Sobre todo porque las ligas alcanzaron al ex secretario de la Defensa, Salvador Cienfuegos y al ex secretario de seguridad Pública, Genaro García Luna.
Esta es una historia digna de escribirse como novela de narco, policiaca y de amor. Recordemos el romance de Caro Quintero con Sara Cosío, sobrina del gobernador priista de Jalisco en turno de entonces cuyo amor fue diluido en el aeropuerto.
Pero esa es otra historia. Por lo pronto sabemos que los lazos México-Estados Unidos están más fuertes que nunca, como aseguró Ricardo Monreal.
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