El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que México no mantiene una postura en contra de China, al señalar que los aranceles aplicados a productos de países sin tratado comercial buscan garantizar condiciones justas para la industria nacional. Luego de que autoridades comerciales del país asiático advirtieran sobre posibles pérdidas por 9 […]
El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, aseguró que México no mantiene una postura en contra de China, al señalar que los aranceles aplicados a productos de países sin tratado comercial buscan garantizar condiciones justas para la industria nacional.
Luego de que autoridades comerciales del país asiático advirtieran sobre posibles pérdidas por 9 mil 400 millones de dólares en sectores como el mecánico y eléctrico, el funcionario defendió la política arancelaria mexicana.
“Se establecieron aranceles para equilibrar el mercado, que actualmente presenta desventajas para las empresas nacionales. Es un derecho de México y no responde a una acción contra China ni contra ningún otro país”, afirmó en entrevista previa a la Asamblea Anual de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León.
Ebrard explicó que los gravámenes se aplicaron a sectores como textiles, calzado, acero y vehículos, debido a prácticas que generan competencia desleal. Como ejemplo, mencionó que el acero importado presenta precios por debajo de condiciones fiscales normales o con subsidios, lo que afecta a la industria local.
Asimismo, indicó que en el caso de los vehículos, algunos productos ingresan al mercado con precios inferiores a sus costos de producción, lo que podría poner en riesgo a empresas nacionales.
El secretario recordó que recientemente México y Estados Unidos iniciaron la primera ronda de conversaciones bilaterales rumbo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, en las que se busca fortalecer la producción en América del Norte y reducir la dependencia de Asia en sectores estratégicos.
Entre los temas abordados destacan la producción de insumos clave, especialmente en la industria farmacéutica. Actualmente, ambos países importan alrededor del 90 por ciento de sustancias vinculadas a la petroquímica y el 85 por ciento de principios activos desde Asia, por lo que se busca incrementar la producción regional.
Otro de los puntos relevantes es la eliminación de aranceles, como el impuesto del 50 por ciento al acero aplicado por Estados Unidos. En este sentido, Ebrard subrayó la importancia de generar certidumbre para impulsar la inversión y reducir la incertidumbre económica.
México, que se mantiene como el principal socio exportador de Estados Unidos, con el 85 por ciento de sus envíos libres de aranceles, busca preservar esta ventaja competitiva. El funcionario expresó confianza en que las negociaciones avancen favorablemente antes del 1 de julio, fecha clave para evaluar los resultados.
Finalmente, reiteró el compromiso del gobierno mexicano con el fortalecimiento de la relación económica bilateral, destacando la cooperación como eje fundamental para el desarrollo de la región.
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