Por Óscar Solórzano Pues parece que estas elecciones serán un preámbulo duro para algunos y feliz para otros, el PRI quizá se levante como el gran perdedor, y es que uno de sus últimos bastiones Hidalgo, cuya candidata es Carolina Viggiano parece ir muy abajo de su contraparte morenista. Esto no sería de llamarla atención, […]
Por Óscar Solórzano
Pues parece que estas elecciones serán un preámbulo duro para algunos y feliz para otros, el PRI quizá se levante como el gran perdedor, y es que uno de sus últimos bastiones Hidalgo, cuya candidata es Carolina Viggiano parece ir muy abajo de su contraparte morenista.
Esto no sería de llamarla atención, es una tendencia nacional como ya lo hemos dicho, si no fuera porque el único operador que le queda al PRI de buena talla es su marido, Rubén Moreira, parte de la dinastía que todos conocemos y que se ha caracterizado por ser uno de los operadores más eficaces del PRI, por lo que perder en este estado, parece una afrenta enorme, y es que el gobernador actual parece que ya ha pactado la derrota, en una de esas no nos extrañe que ya tenga su embajada esperándolo.
Por otro, lado el presidente López Obrador estuvo la semana pasada en dos estados gobernados por Movimiento Ciudadano, Nuevo León y Jalisco, por Samuel García y Enrique Alfaro respectivamente, para tratar temas tan importantes como el agua.
A pesar de que estos dos gobernadores habían declarado una guerra de declaraciones en contra del gobierno federal, parece que ahora están muy alineados y muy claros en lo que tienen que hacer.
Hay que decir que en ambos estados se desbordan una ola de violencia de escándalo, en Nuevo León fue muy conocido el caso de Debanhi Escobar y otros feminicidios, y las recientes balaceras de Mazamitla, Jalisco.
Lo que es interesante es que ahora tienen foto y acuerdo firmado con el presidente, lo que me hace preguntar si ¿MC es realmente un partido de oposición o es una alianza muy bien manejada, por debajo de la mesa?
Movimiento Ciudadano y su dirigente nacional Dante Delgado se han comportado en las distintas elecciones como una fuerza política opositora al gobierno, sin embargo parece que al llegar al poder cambian un poco su perfil.
Tanto Morena como MC tienen distintos tipos de votantes, mientras que Morena llena sus filas con los menos favorecidos, MC lo hace con clases medias y altas que, por definición, le resta votos no al partido color vino, sino al PRI al PAN y al PRD; la muestra clara es que estos dos estados han tenido un historial de gobernadores prianistas bastante notable.
Además, trascendió que esta misma semana su dirigente nacional se reunió a puerta cerrada y sin aspavientos con al menos 38 exgobernadoras y exgobernadores de todos los colores, menos de Morena. Si bien algunos han hecho un trabajo razonable, como Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, otros son francamente de cuidado; estaba por allí Miguel Ángel Mancera (buscando a toda costa exilio o auxilio), Rubén Figueroa Alcocer, Ángel Heladio Aguirre Rivero, Julio Cesar Ruiz Ferro, de cuyos gobiernos se recuerdan matanzas como la de Acteal, Aguas Blancas, Ayotzinapa, o su equipo cercano se encuentra en investigación judicial.
Parece que MC es el verdadero aliado de Morena y está diseñado estratégicamente para quitarle votos a los partidos de rancio abolengo.
Por otro lado, en el Estado de México transcurren las cosas sin sobresaltos, pero es interesante observar como Higinio Martínez intenta desesperadamente auto destaparse como candidato, lo que muy probablemente significará cavar su tumba política, veremos qué sucede, así que ya saben, en eso quedamos.
@OscarSolorzanoMx
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