Las mascotas han comenzado a ganar terreno como apoyo en terapias hospitalarias, gracias a sus beneficios en el manejo del estrés y el acompañamiento emocional de pacientes en proceso de rehabilitación. Perros y, en algunos casos, aves como loros, participan en sesiones clínicas donde especialistas reportan avances en movilidad, memoria, lenguaje y estado de ánimo. […]
Las mascotas han comenzado a ganar terreno como apoyo en terapias hospitalarias, gracias a sus beneficios en el manejo del estrés y el acompañamiento emocional de pacientes en proceso de rehabilitación. Perros y, en algunos casos, aves como loros, participan en sesiones clínicas donde especialistas reportan avances en movilidad, memoria, lenguaje y estado de ánimo.
De acuerdo con información del Hospital Houston Methodist, este tipo de intervenciones permite a los pacientes desconectarse momentáneamente del entorno clínico. La especialista en recreación terapéutica, Dawn Brown, explicó que la interacción con animales tiene efectos positivos en las dimensiones mental, emocional y social.
Según detalló, actividades como caminar, cepillar o dar instrucciones a un perro contribuyen a mejorar la movilidad, fortalecer la motricidad y estimular el lenguaje. Además, destacó que los pacientes suelen mostrar mayor disposición durante las sesiones y, en algunos casos, solicitan la presencia de los animales fuera de los horarios programados.
En estas terapias, los perros son los animales más utilizados, mientras que los loros han sido incorporados en tratamientos enfocados a pacientes con dificultades en el habla y la memoria.
Fuera del ámbito hospitalario, la convivencia con animales de compañía también ha sido vinculada con la reducción del estrés, la mejora del estado de ánimo y la disminución de la sensación de soledad. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos señalan que este vínculo favorece la socialización y promueve la actividad física, factores asociados a una mejor salud mental.
Diversos estudios han relacionado la interacción con mascotas con niveles más bajos de presión arterial, triglicéridos y cortisol, la hormona del estrés.
Por su parte, la American Pet Products Association reporta que más del 68 por ciento de los hogares cuenta con al menos una mascota, siendo los perros, gatos y peces los más comunes. No obstante, advierte que elegir un animal sin considerar factores como el espacio, tiempo, recursos y condiciones de salud puede generar efectos adversos, incluido un aumento del estrés familiar.
En el Hospital Houston Methodist, los programas de terapia asistida con animales se desarrollan en colaboración con organizaciones comunitarias, cuyos voluntarios acuden con sus mascotas para interactuar con los pacientes.
La directora de Servicios de Voluntariado, Amanda Guest, señaló que la mayoría de estas visitas se basa en el contacto cercano y la interacción afectiva, lo que contribuye al bienestar general de los pacientes.
Información de NotiPress
Los comentarios están cerrados