De Política Alejandro Álvarez Manilla En tan solo cinco meses la capital del país ha tenido cuatro megamarchas, donde se ha reflejado el rechazo de la sociedad organizada a las políticas de gobierno del actual régimen. A su vez otras participaron acarreados por líderes afines al gobierno y el gobierno mismo para mostrar números de […]
De Política
Alejandro Álvarez Manilla
En tan solo cinco meses la capital del país ha tenido cuatro megamarchas, donde se ha reflejado el rechazo de la sociedad organizada a las políticas de gobierno del actual régimen. A su vez otras participaron acarreados por líderes afines al gobierno y el gobierno mismo para mostrar números de participantes a ver quién suma más.
Con ellas se fomenta la división y en ambas se ha dejado discursos de rechazo y de odio, donde el único que pierde es México. Ello al no haber acuerdo político-económico que finque el ansiado desarrollo que la nación requiere.
Las marcas de noviembre del año pasado y las de febrero y marzo de este año, solo nos han dejado muestras de acarreo, que al final solo es eso tumulto de personas, unas en rechazo al Presidente y otras donde dan su apoyo por estar engañados ya que al no hacerlo les retiran las pensiones, las cuales ya son Constitucionales. Es decir, con o sin apoyo al gobierno estas se seguirán entregando.
Así las megamarchas que invadieron la Ciudad de México el 13 y 27 de noviembre, así como la del 26 de febrero donde hubo también expresiones en 85 ciudades de México y el mundo, así como la del 18 de marzo, concentración disimulada con motivo del 85 aniversario de la expropiación petrolera.
En esta última, después de tanta critica desde la conferencia mañanera del presidente Andrés Manuel López Obrador, la expresión de odio afloro en manifestaciones de odio hacia Periodistas. En la concentración del zócalo adulos mayores repartieron panfletos que con términos religiosos que advertían “Todos los malos pensamientos que tengan y que por medio de los periodistas que se venden por unas monedas de plata como en el tiempo de Judas, tiempo final como el Apocalipsis. Tiempo para los malos y serán desaparecidos”
Así, fanatismo religioso y la amenaza periodistas y medios de comunicación. Pero ahí no quedo la amenaza, a la Ministra Presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Norma Piña se le quemo una figura de cartón alusiva a su persona.
Ante estas manifestaciones, López Obrador desde su gira por Chiapas, condeno estos hechos y los minimizo. Pero el riesgo a Periodistas, Ministros y Magistrados queda latente. Hasta donde nos llevaran estos discursos de odio y división que vemos día con día en este desgastado México.
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