De Política por Alejandro Álvarez Manilla Este domingo en medio del desorden y empujones. El presidente Andrés Manuel López Obrador, reafirmo su populismo ante el gobierno que lleva a cuatro años, cuatro años que tienen el mismo reflejo de la contramarcha, desorden y acciones populistas que han dejado en el olvido las políticas públicas. […]
De Política por Alejandro Álvarez Manilla
Este domingo en medio del desorden y empujones. El presidente Andrés Manuel López Obrador, reafirmo su populismo ante el gobierno que lleva a cuatro años, cuatro años que tienen el mismo reflejo de la contramarcha, desorden y acciones populistas que han dejado en el olvido las políticas públicas.
La Ciudad de México vivió un caos vial, provocado por los autobuses foráneos que trajeron a la gente para la popular marcha calles y avenidas aledañas o cercanas al paseo de la Reforma tuvieron desviaciones de transito como en los viejos tiempos del PRI.
La marcha del Presidente fue como sus conferencias matutinas, sin límite de tiempo. Duro más de cinco horas en medio de un tumulto de gente que más fue un acarreo político que una marcha, ya que la gente solo desbordo las calles y avenidas, más no continuo en marcha hacia el zócalo ya que estaba lleno.
Luego de recorrer cuatro kilómetros en casi seis horas, Andrés Manuel López Obrador, ya en el templete del Zócalo capitalino, arengo “No a la reelección”, pidió a la población joven “mirar por el pueblo, porque sin éste no se logra nada”, y recordó que hay relevo generacional, cuando él casi llega a los 80 años de vida.
Además, se adjudicó que su gobierno debió cumplir 100 compromisos, pero, según él, se rebasó al anunciar 110 metas cumplidas. Y también presumió reducir en sus cuatro años de gobierno los homicidios dolosos, pese a que las estadísticas revelan lo contrario los crímenes van en aumento.
El Presidente sigo con solo sus verdades que la 4T ha creado más de un millón 264 mil nuevos empleos y que estima que la economía alcance 3.5 por ciento de crecimiento para lo resta del año y se mantenga así en 2023, y reitero su frase, “por el bien de todos, primero los pobres”.
Dijo ante un zócalo lleno de seguidores que enpesaron a abandonar por el tiempo de espera, que no se permite el nepotismo ni el amiguismo, aunque en su gabinete figuran hijos y amigos de su círculo cercano. Sin olvidar a su hijo Andrés que colocan a sus cuotas de cuates en posiciones claves del gobierno.
Y reitero, que entre sus logros “no hay moches, ni dádiva, ni intermediarios” ni nada que huela a corrupción. Pese al fraude en SEGALMEX, que supera en monto a la “Estafa Maestra” del sexenio pasado.
Recordó como candidato en su promesa con los padres de los estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural Isidro Burgos. “Castigo a los responsables de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa”, que hasta ahora solo ha tenido errores sin precisión de nuevos datos, salvo la detección de militares, aunque se le olvido que a José Luis Abarca, ex alcalde de Iguala, Gro. Que él mismo Presidente apoyo.
La decepción fue que las televisoras públicas transmitieron las casi seis horas esta concentración capitalina, y alabaron al Presidente y entre comentario y comentario hacían referencia de la marcha a favor de INE y la criticaron a transmitir imagen del tumulto de gente.
En fin, la marcha del desdén logo obtuvo objetivo, dividir más al país.
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