Por Óscar Solórzano El reto más grande que tenemos ahora como país de una democracia incipiente es entender que las decisiones de gobierno no deben tomarse pensando en votos sino en las necesidades reales de la población, por eso es que pensar que la suceción presidencial dura un sexenio es un error garrafal, que poco […]
Por Óscar Solórzano
El reto más grande que tenemos ahora como país de una democracia incipiente es entender que las decisiones de gobierno no deben tomarse pensando en votos sino en las necesidades reales de la población, por eso es que pensar que la suceción presidencial dura un sexenio es un error garrafal, que poco deja para la toma de acciones concretas menos populares pero más necesarias.
Y aquí en nuestro país la suceción empezó hace mucho tiempo, en algunos casos hace más de un sexenio, ahora parece que varios corren hacia la anhelada candidatura presidencial de una manera abierta y es que fue precisamente el presidente quien ha dado el banderazo de salida, pensando no en permanecer en el gobierno –eso creo que es un discurso que se ha utilizado para las mismas elecciones–, sino en asegurar que su legado permanezca por algo más de un sexenio.
Aunque hablaré en las siguientes entregas de varios de los aspirantes, hoy quiero centrarme en quien ocupa un lugar fundamental en el gabinete, me refiero al secretario de Relaciones Exteriores, el canciller Marcelo Ebrad.
Si bien su propia investidura obliga a tener un rol protagónico en sus actividades, el juego que le ha dado el presidente le ha permitido una visibilidad internacional como en ningún otro caso, en las reuniones que se realizan dentro de nuestro país, Marcelo siempre está sentado al lado de López Obrador liderando
las llamadas a Trump o a Biden o a otros jefes de estado, recibiendo a los diplomaticos y atendiendo las demás visitas oficiales, o no tan oficiales, a nuestro territorio.
En la renuencia propia del presidente a salir del país ha cedido todo el peso de las relaciones al canciller, lo vimos recientemente en la cumbre del G20 codéandose lo mismo con Joe Biden que con Angela Merkel, con Jair Bolsonaro que con Justin Trudeau, con Emmanuel Macron que con Tedros Adhanom (OMS); dirigiéndose a ellos en el mismo idioma: el lenguaje del respeto entre iguales.
Se ven lejos los tiempos en los que no salíamos en la selfi, parece que gracias a la diplomacia mexicana se vuelve a poner el nombre de nuestro país en ese lugar que se había perdido ante las actuaciones tristes de algunos gobernanes.
Sorprende también el papel de Ebrad durante la pandemia, ha conseguido que nuestro país tenga acceso a más de 200 millones de dosis de diversas vacunas, algunas compradas y otras donadas, si bien falta todavía para lograr las más de 250 millones de dosis necesarias para inmunizar a nuestros 120 millones de habitantes, este recurso ha permitido que la tercera ola de contagios no tuviera la letalidad terrible de las oleadas anteriores, con lo que se ha podido regresar a las actividades económicas, académicas y sociales.
No todo ha sido tan positivo, hay que decirlo, las caravanas migratorias y la presión de Estados Unidos han puesto a nuestro país en una situación francamente indeseable: entre convertirnos en un muro de 2 millones de kilómetros cuadrados o ser el país que historicamente abrie sus puertas a los migrantes y exiliados por temas políticos o deseos de tener una mejor calidad de vida.
La respuesta ante el fenómeno migratorio no ha sido necesariamete la mejor, incluso hemos sabido de los abusos que ha cometido el Instituto Nacional de Migración en contra de aquellos que intentan cumplir un sueño que debería ser sencillo: tener una vida digna.
Si Marcelo Ebrad quiere ser presidente tiene muchas cualidades a su favor y tembién muchas circunstancias en contra. El reto será enorme, más en un país tan polarizado donde la gente parece no mirar los colores sino tan solo los blancos y los negros del gobierno, las personas y sus actos.
La contienda interna primero en Morena y luego en el país, tampoco será fácil, hay mujeres y hombres que también quieren participar y que tienen mucho a su favor, los próximos meses se irán dibujando con mayor claridad los candidatos, nada está dicho, todo puede suceder, así que ya saben, en eso quedamos.
Quiero aprovechar para expresar mis condolencias a las víctimas del terrible accidente ocurrido este fin de semana en la Autopista México-Puebla.
Hago un llamado a las autoridades a hacerse responsables y generar soluciones reales y concretas para este problema que ha sido constante en las inmediaciones de Chalco.
@OscarSolorzanoMx
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