La semana que termina, El Sol iluminó con su energía, canciones, música, sensualidad al bailar y una personalidad avasalladora a más de 20 mil personas reunidas en la Arena Ciudad de México, en la primera de siete presentaciones que ofrecerá en el recinto, como parte de su Tour 2023. Cuando las luces se apagaron y Luis Miguel apareció […]
La semana que termina, El Sol iluminó con su energía, canciones, música, sensualidad al bailar y una personalidad avasalladora a más de 20 mil personas reunidas en la Arena Ciudad de México, en la primera de siete presentaciones que ofrecerá en el recinto, como parte de su Tour 2023.
Cuando las luces se apagaron y Luis Miguel apareció con su impecable figura a lo alto del escenario y, sin decir palabra alguna, sólo con su enorme sonrisa, encendió los ánimos de sus miles de seguidores que lo ovacionaron.
Y como el astro musical que representa y que ha mantenido su calor y luminiscencia por más de cuatro décadas, El Sol salió a darlo todo desde su primera canción.
Fue con Será que no me amas que saludó a su gente y con la que la hizo levantarse para cantar a coro: “no culpes a la noche, no culpes a la playa, no culpes a la lluvia…”, mientras los celulares grababan cada uno de sus movimientos: cada brazo, cada nota musical y aquel levantamiento de pierna, que es parte de su firma personal sobre el escenario.
La velada aún era joven y los asistentes, con su mejor atuendo y perfume, correspondieron a cada parpadeo de Luismi e hicieron personal cada estrofa de Amor, amor, amor.
El ritmo cambió en Suave, pero no su ánimo. Y sí, quizá alguna nota sonó un tanto ronca, pero nada importante, mientras él pedía con las manos a su banda elevar el volumen.
Así, Luis Miguel siguió su conquista, la de un público cautivo desde hace muchos años.
Y es que cada tema, cada éxito, era plenamente reconocible por cada uno de los que fueron testigos de este encuentro. Por ello, se escuchó, antes de cada canción, un suspiro en conjunto de todo el público. Culpable o no, no fue la excepción.
Desde sus lugares, los espectadores se regocijaron en algún recuerdo, de esos que duelen, para cantar con Luis Miguel, quien lanzó un “¡Viva México!” a mitad de la melodía.
Te necesito fue como un llamado a esa conexión inexorable entre ambas partes, él y sus fans. Sus fieles seguidores a su estilo no sólo esperaron años para su regreso, sino que volvieron a su encuentro como quien necesita reencontrarse con un viejo amor, aunque no haya nada nuevo, más que la propia presencia del otro.
Y aunque tarareó alguna frase, cual, si hubiera olvidado su colocación en la letra, la gente le perdonó todo.
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