El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la organización Archaeology Research and Exploration (ARX Project), localizó lo que podría ser una estructura funeraria subterránea bajo el Templo de la Natividad, en Teotitlán del Valle, Oaxaca. Exploración con tecnología geofísica El […]
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en colaboración con especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de la organización Archaeology Research and Exploration (ARX Project), localizó lo que podría ser una estructura funeraria subterránea bajo el Templo de la Natividad, en Teotitlán del Valle, Oaxaca.
Exploración con tecnología geofísica
El equipo interdisciplinario realizó dos fases de estudio en campo, similares a las efectuadas en Mitla.
En la primera fase se colocaron geófonos alrededor del centro ceremonial de Belguie-Xiguie, mientras que en la segunda se utilizó Radar de Penetración Terrestre (GPR) en la plaza municipal, el atrio y el interior de la iglesia. También se aplicaron técnicas de Tomografía de Resistividad Eléctrica en el sitio arqueológico y sus alrededores.
El objetivo de estos estudios es reconocer la distribución subterránea de lo que se considera la cuna de la civilización zapoteca. Cabe recordar que, en 1995, durante obras en la parte trasera del templo, se descubrió un edificio con características arquitectónicas de tipo Mitla —como taludes y tableros decorados con grecas—, y en 2019 se llevó a cabo su restauración bajo la dirección de Leobardo Pacheco Arias, responsable del Corredor Arqueológico del Valle de Tlacolula.
Indicios de tumbas zapotecas
Las primeras lecturas del estudio, dirigidas por los investigadores Martín Cárdenas Soto y David Escobedo Zenil, revelaron anomalías geofísicas en la iglesia, el atrio y el área arqueológica que podrían corresponder a estructuras o cámaras enterradas.
Según Denisse Argote Espino, especialista de la Dirección de Estudios Arqueológicos del INAH, la segunda etapa se enfocó en el área del huerto, donde se detectó una posible plaza rodeada por cuatro estructuras y, al centro, una formación que coincide con el patrón de tumbas zapotecas: una entrada vertical —probablemente una escalinata— que conduce a una galería horizontal labrada en la roca.
“Los valores de resistividad muestran un relleno más poroso, lo que sugiere la existencia de una tumba o cámaras funerarias; algunos de estos espacios funcionaban como criptas familiares de los antiguos zapotecos”, explicó la investigadora.
Patrimonio bajo el templo
El propio templo conserva piedras empotradas con figuras prehispánicas en su fachada y muros, evidencia de que fue edificado sobre una antigua plataforma del señorío zapoteca.
El INAH destacó que el uso de métodos no invasivos como la geofísica permite profundizar en el conocimiento de los antiguos centros zapotecos de los Valles Centrales de Oaxaca, los cuales permanecen ocultos bajo la actual urbanización y esperan futuras excavaciones arqueológicas.
Los comentarios están cerrados