En medio de un clima de creciente tensión por las redadas y detenciones masivas de migrantes en Estados Unidos, la Selección Mexicana se prepara para disputar su próximo partido en territorio estadounidense, lo que ha puesto en duda si se logrará llenar el estadio. Aunque la política migratoria del presidente Donald Trump no es nueva, […]
En medio de un clima de creciente tensión por las redadas y detenciones masivas de migrantes en Estados Unidos, la Selección Mexicana se prepara para disputar su próximo partido en territorio estadounidense, lo que ha puesto en duda si se logrará llenar el estadio.
Aunque la política migratoria del presidente Donald Trump no es nueva, las acciones recientes han intensificado la preocupación entre las comunidades migrantes, y esto comienza a reflejarse en la asistencia a los partidos del Tricolor en Estados Unidos.
Este sábado se celebrará la jornada inaugural de la Copa Oro de la Concacaf, así como de la Copa Mundial de Clubes FIFA 2025. La Selección Mexicana enfrentará a República Dominicana en el SoFi Stadium, ubicado en Inglewood, California, mientras que el Inter Miami se medirá contra el Al Ahly en el Hard Rock Stadium de Miami.
El pasado 23 de marzo, el SoFi Stadium recibió a 68,212 aficionados durante el encuentro en el que México venció 2-1 a Panamá, coronándose por primera vez en la Liga de Naciones de Concacaf. Sin embargo, el panorama ha cambiado.
En días recientes, los efectos de las redadas fueron visibles en el Rice-Eccles Stadium de la Universidad de Utah, en Salt Lake City. Ahí, México cayó 4-2 ante Suiza ante 41,408 asistentes, una cifra considerable en un estadio con capacidad para 51,444 personas, especialmente en un estado con una baja población mexicana.
No obstante, las detenciones aumentaron en los días posteriores, al igual que las protestas, que comenzaron en Los Ángeles y se extendieron a ciudades como Chicago, Atlanta y Nueva York. Esta situación afectó la asistencia al partido del pasado martes en el Kenan Memorial Stadium, en Carolina del Norte, donde apenas 25,000 personas presenciaron el triunfo del Tri por 1-0 sobre Turquía. El estadio tiene capacidad para 50,500 espectadores.
Ahora todas las miradas están puestas en Inglewood, California, una ciudad situada en el corazón del epicentro de las redadas migratorias. El SoFi Stadium puede albergar hasta 70,000 personas, pero la gran pregunta es: ¿acudirá la afición mexicana?
Para este encuentro, los boletos van desde los 36.27 dólares (alrededor de 689 pesos mexicanos), hasta suites privadas que alcanzan los 15,000 dólares (aproximadamente 285,000 pesos) para 18 personas. Sin embargo, el problema no parece ser el precio, sino el temor provocado por los operativos migratorios.
El contexto político y social actual podría impactar significativamente en la respuesta del público, particularmente entre las comunidades hispanas que históricamente han llenado los estadios para apoyar al Tricolor. La asistencia del sábado será un indicador clave de cómo las políticas migratorias influyen en el deporte y en el sentir de la comunidad mexicana en Estados Unidos.
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