Alejandro Álvarez Manilla Una medición de fuerza política mediante el voto se vivirá el próximo 4 de junio en Coahuila y el Estado de México. Eso, en medio del conflicto que marcará este sexenio. La tragedia de los Indocumentados venezolanos que murieron calcinados en un reclusorio migratorio en Ciudad Juárez, Chihuahua. Es común que cada […]
Alejandro Álvarez Manilla
Una medición de fuerza política mediante el voto se vivirá el próximo 4 de junio en Coahuila y el Estado de México.
Eso, en medio del conflicto que marcará este sexenio. La tragedia de los Indocumentados venezolanos que murieron calcinados en un reclusorio migratorio en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Es común que cada Presidente de la República tenga un conflicto durante sus seis años de gobierno, y este no es la excepción, como quienes le antecedieron.
Al ex presidente Luis Echeverría lo marco la matanza de estudiantes en Tlatelolco en 1968 hasta su muerte. Otros ex mandatarios también cargan algunos asesinatos masivos
Como Ernesto Zedillo, fueron las masacres de campesinos en Aguas Blancas, Guerrero y los asesinatos a indígenas de Acteal en Chiapas.
También Vicente Fox carga con el conflicto en la región de “Agua Fría” Oaxaca por conflictos agrarios a causa de explotación forestal Vicente Fox junio 2002 donde murieron 65 habitantes de esa zona.
Felipe Calderón carga con el estigma de “la guerra contra el narcotráfico” en su administración presidencial hubo 68 masacres.
Otro caso vinculado al narcotráfico y delincuencia organizada, fue la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa, cerca de Iguala Guerrero, que fue la piedra en el zapato de Enrique Peñas Nieto.
Así con el presidente Andrés Manuel López Obrador, por más defensa que tenga en sus conferencias matutinas, llevará la mancha en su administración de los migrantes que fallecieron calcinados dentro de una prisión migratoria.
Este otro frente, más abierto que se suman a los conflictos político- sociales puede afectar al líder moral del partido de MORENA, y la percepción popular puede hacer un cambio del voto y no favorecer al partido en el poder en los procesos de Coahuila y Estado de México.
En ambos estados no ha habido alternancia se consideran los cotos de poder del PRI, las últimos dos entidades que le quedan, después de haber sido partido de gobierno por más de seis décadas.
Este 4 de junio estará en juego no solo la permanencia del PRI, sino el evaluar si la alianza “Va por México”, será una fuerza política que, a través de su poder de convocatoria, con votos derrote al partido del gobierno.
Mientras que MORENA. probará si pese a las acusaciones públicas y hasta con procedimiento legal sobre corrupción en el caso del Estado de México puedo tener el triunfo tan solo con la imagen Presidencial, y los votantes olviden esos actos de pillaje cometidos.
En tanto que, en Coahuila, MORENA esta sin sus brazos derecho e izquierdo, PT y PVEM, que llevan candidatos propios, lo que ha provocado un debilitamiento al candidato Armando Guadiana.
En fin, este proceso electoral de junio será para medir influencia política y capacidad de convocatoria en las urnas. Donde ganará quien tenga la mayoría de votos.
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