Por Óscar Solórzano La verdad, para muchas personas, siempre será un problema; en México querer decirla se paga incluso con la vida, así lo demuestra este terrible inicio de 2022 en nuestro país. Estamos apenas a la mitad del mes de febrero y ya van por lo menos 6 periodistas asesinados; esto no es una […]
Por Óscar Solórzano
La verdad, para muchas personas, siempre será un problema; en México querer decirla se paga incluso con la vida, así lo demuestra este terrible inicio de 2022 en nuestro país.
Estamos apenas a la mitad del mes de febrero y ya van por lo menos 6 periodistas asesinados; esto no es una casualidad, el historial del país y su confrontación con las personas que se dedican a la prensa es antiguo, antes se hablaba de la censura, de la exclusión, del veto y también del silenciamiento, que muchas veces acababa en una tumba. Hoy sucede igual.
José Luis Gamboa Arenas era de Veracruz, director del informativo Inforegio, se dedicaba sobre todo a hablar de la inseguridad del estado y de los problemas que allí se vivían; su cuerpo fue encontrado el 10 de enero, sin embargo, fue hasta el día 15 que realmente supieron que era él, fue apuñalado varias veces.
En Tijuana, Baja California, el periodismo es de altísimo riesgo. Empezó Margarito Martínez, fotoperiodista, que el 17 de enero fue masacrado en la puerta de su casa; Margarito solía tomar fotos de nota roja sin saber que ahí también estaría su terrible destino.
Lourdes Maldonado había asistido precisamente a un homenaje a Margarito, ella también radicaba en Baja California, se hizo famosa en 2019 cuando asistió a la conferencia mañanera del presidente López Obrador a solicitar protección, pues tenía un conflicto fuerte que había llegado hasta los tribunales, con el ex gobernador de aquella entidad, Jaime Bonilla.
El 23 de enero Lourdes fue masacrada al regresar a su casa, supuestamente estaba en un programa de protección a periodistas, el resultado ya lo sabemos.
Roberto Toledo del Monitor de Michoacán, hizo diversos reportajes y dio seguimiento a denuncias de corrupción en su estado, lo que le generó amenazas directas a su vida y al diario. Supuestamente contaba con medidas de protección, a pesar de eso el 31 de enero cerró el año con su homicidio.
También en Tijuana, Baja California, Marco Ernesto Islas fue atacado afuera de su hogar a la una de la madrugada del día seis de febrero, desde 2019 se retiró de Notiredesmx donde había denunciado la violencia que se vivía y se vive en el estado; aunque se dice que él no era un periodista en activo deja muchas dudas la situación real de su homicidio.
El más reciente de los asesinatos es el de Heber López Vázquez, periodista oaxaqueño, querido en su comunidad; salía de una comida en Salina Cruz, Oaxaca, a eso de las 15:00, se dirigió a un estudio que estaba remodelando para poder hacer su trabajo, cuando, alrededor de las 19:30 le dispararon en cinco ocasiones, uno de los balazos fue a la cabeza, los demás al pecho.
Según se dice preparaba un texto sobre la corrupción de una ex agente municipal de Salinas del Marqués. Al parecer, según informa la prensa, el homicida es precisamente el hermano de esa mujer a quien él pretendía denunciar.
Decía mi abuela que la verdad no peca pero incomoda, los que pecan son otros, precisamente aquellos a quienes se denuncia por corrupción o por las atrocidades que hacen, ya sea desde una posición de poder y autoridad o en el crimen, de cualquier forma México se ha convertido en un campo minado para los periodistas, quienes de alguna manera ayudan a reconstruir la verdad.
Es verdad que existen tendencias, es verdad que no todos tienen la misma ética, pero absolutamente todos tienen el legítimo derecho de realizar su trabajo y vivir su vida con una seguridad plena y en paz.
El país es peligroso, lo sabemos, pero el ataque a periodistas no es un crimen común, sino un crimen absolutamente premeditado; desde aquí envío mi respeto a todas las familias que han perdido a alguien de forma tan terrible, mi admiración para todos los compañeros que se dedican al periodismo, en cualquiera de sus formas y mi indignación absoluta ante lo ocurrido.
Que la verdad no sea callada, así que ya saben, en eso quedamos.
@OscarSolorzanoMx
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