¡¡¡La DUDA!!! De MetrópoliHoy Por Alejandro Álvarez Manilla “No tenemos nada que ocultar”, es una de las frases más usadas por el inquilino del Palacio Nacional, sobre todo cuando lo citan con el tema de la rendición de cuentas de su gobierno y de los polemicos casos que han pasado en estos años que ha […]
¡¡¡La DUDA!!! De MetrópoliHoy
Por Alejandro Álvarez Manilla
“No tenemos nada que ocultar”, es una de las frases más usadas por el inquilino del Palacio Nacional, sobre todo cuando lo citan con el tema de la rendición de cuentas de su gobierno y de los polemicos casos que han pasado en estos años que ha gobernado.
Esta frase ha sido tendencia en las llamadas “benditas” redes sociales y aparece en más de 253 mil referencias a través de sus discursos o conferencias, sin embargo, no me queda la menor DUDA que existen otros datos que marcan una tendencia distinta.
En 2019, el primer año de la 4T, se ha negado información al 64 por ciento de las solicitudes de trasnparencia respecto a 2018, esto de acuerdo con las cifras oficiales a las que tuve acceso, a través de la solicitud hecha al Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), órgano encargado de que el gobierno cumpla con la Ley de Transparencia.
El trabajo del INAI desde su creación en 2002, ha sido el dotar de información a académicos, ciudadanos y periodistas, quienes, al interpretar, comparar y estudiar los datos, han mostrado la corrupción y malos manejos de distintos gobiernos, sin embargo, hoy parece que desde la actual administración federal se opta por hacerse de la vista gorda para blindarse del escrutinio público.
El gobierno que encabezó Enrique Peña Nieto y la actual administración presidencial tienen como denominador común el tema de la transparencia dado que, hasta la fecha, la 4T ha incurrido en un exceso de discrecionalidad para asignar un porcentaje muy alto de contratos de obras y de servicios.
Además, en ambos gobiernos hay una fundada sospecha de que existe, existió y sigue existiendo el flagelo de la corrupción, recordando lo que dijo Peña Nieto en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza: “la Corrupción es un asunto de orden a veces cultural”. De esta manera, no me resta más que decir que en la actualidad, el ejercicio se sigue cumpliendo
LA ÉTICA, tiene como objeto estudiar la conducta humana, dilucidar los actos correctos o incorrectos, los buenos de los malos, los morales y amorales, y esta pequeña pero gran palabra se usa para adjetivar también a los entes públicos, cuyo antónimo sería el adjetivo de “inmoral”, así entendamos pues que si una persona se cataloga como transparente significa que se muestra tal como es y no tiene secretos, por lo tanto, es ético, y quien es opuesto a esta persona es un inmoral.
Pues bien, vemos que el oriundo de Macuspana es un mago de la comunicación al que jamás se le acaban los trucos. Frente a los serios problemas que tiene el país en temas de economía, seguridad, salud y combate a la corrupción, el mandatario casi siempre busca distraer a la población, ufanándose de llegar al poder para acabar con la corrupción y hoy tiene dos manchas que debilitan su discurso y dejan entrever una incansable persecución a sus adversarios y un perdón ciego a sus aliados.
“La economía del país está paralizada y al borde de la recesión. El crecimiento del Producto Interno Bruto el año pasado llegó a 0%, la inversión cayó 9% y, nada más en diciembre del año pasado, se perdieron 400 mil empleos.
La inseguridad está peor que nunca y 2019, el primer año del actual gobierno, fue el más violento en la historia del país desde que se tiene registro”.
Se intento echar a andar una estrategia apresurada y mal planeada para acabar con el robo de combustible; acusó de influyentísimo a las empresas farmacéuticas para justificar el desabasto de medicinas que hubo a inicios de su gobierno, y la verdad de las cosas fue que no sabían ni hacer una licitación pública y acabaron firmando un contrato con una de esas mismas empresas.
También fue abucheado al inaugurar el estadio de béisbol de los Diablos Rojos con la presencia del empresario Alfredo Harp, y mientras hubo indignación por el asesinato de nueve integrantes de las familia LeBarón en Sonora, el Presidente le brindó asilo político a su amigo Evo Morales.
En la cuarta trasformación se habla como un logro histórico para México, pero aquí me queda la DUDA si en la campaña, el Sound-bite continuo de que ya “estaban hartos de la corrupción y de la mafia en el poder”, era cierto o solo fue parte de la estrategia de comunicación. Si de verdad les interesa rescatar algo de credibilidad, deberían comenzar por tener un gobierno transparente y eficaz en los resolutivos a terminos de la función pública.
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