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El dolor en las mujeres es de mayor intensidad, frecuencia, duración y en más de regiones corporales que en hombres. El dolor también está integrado por un conjunto de pensamientos, sensaciones y conductas, que dan pie a múltiples sentimientos, como sufrimiento, ansiedad, depresión y desesperación, advierte la Dra. Teresa Nava Obregón, Jefa de la Clínica […]
El dolor en las mujeres es de mayor intensidad, frecuencia, duración y en más de regiones corporales que en hombres.
El dolor también está integrado por un conjunto de pensamientos, sensaciones y conductas, que dan pie a múltiples sentimientos, como sufrimiento, ansiedad, depresión y desesperación, advierte la Dra. Teresa Nava Obregón, Jefa de la Clínica del Dolor del Hospital Universitario de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
En México carecemos de información estadística que permita conocer el impacto del dolor crónico en la población general. Sin embargo, diversos estudios realizados en la población mexicana, mayor de 65 años, sugieren que la prevalencia media del dolor crónico en las mujeres de ese grupo de edad es del 55%2.
También pueden contribuir factores psicosociales, que tienden a normalizarlo y conllevan a aceptar vivir con él; aunado a que muchos pacientes son sometidos a pruebas exhaustivas sin encontrar una causa que justifique su padecimiento, otros son insuficientemente estudiados o con diagnósticos erróneos por la falta de capacitación médica ante este padecimiento, señala la Dra. Nava.
DOLOR CRÓNICO PRESENTE EN MUJERES
Las mujeres están más representadas en una serie de patologías dolorosas tales como la fibromialgia, la dorsalgia (el dolor de espalda originado en la zona de las vértebras), la disfunción temporomandibular, la migraña, la artritis reumatoide, el síndrome de intestino irritable, así como el dolor pélvico crónico, apuntó la especialista.
Asimismo, el estigma social –consciente o inconsciente– repercute en las personas que reportan dolor, sobre todo cuando no responden fácilmente al tratamiento, el médico clasifica al dolor como psicológico o psicogénico porque no encuentra la causa o cuando sí se reconoce la causa, pero no se logra controlarlo mediante el tratamiento y el médico pide al paciente que aprenda a vivir con el dolor.
SE REQUIERE TRANSFORMACION
Por lo que advirtió, que en México se requiere una transformación académica y cultural de la forma en que los médicos y pacientes ven el dolor y su tratamiento que debe tener una valoración multidimensional desde las áreas fiscas, psicológicas, sociales y espirituales, apuntó la jefa de la Clínica del Dolor del Hospital Universitario de la UANL.
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