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De Política por Alejandro Álvarez Manilla La actuación de las fuerzas del orden en el país es incongruente. En la zona sur hay represión y, en el centro y norte sumisión de los cuerpos policiacos y de la Guardia Nacional. Con la propuesta mediática del presidente Andrés Manuel López Obrador que lleva en su voz […]
De Política por Alejandro Álvarez Manilla
La actuación de las fuerzas del orden en el país es incongruente. En la zona sur hay represión y, en el centro y norte sumisión de los cuerpos policiacos y de la Guardia Nacional.
Con la propuesta mediática del presidente Andrés Manuel López Obrador que lleva en su voz desde hace cuatro años “Abrazos no Balazos”, frase que se hizo popular como mofa o bien alusiva en discursos políticos.
En realidad, lo que vemos en México es una disparidad de acciones. En Michoacán, Guerrero, Sonora, Chihuahua, Zacatecas, y Baja California se han revelado videos donde elementos de la Guardia Nacional son retenidos y hasta golpeados por pobladores que presumen defender sus derechos, y en respuesta de las autoridades reciben disculpas y dadivas económicas que alientan la dependencia a estas acciones a los líderes de esos grupos.
El contraste lo veos en estados como Veracruz, Tabasco y Chiapas, en este último con evidencias graficas se revela como policías locales de Tapachula observados por elementos de la Guardia Nacional. Donde los detenidos son golpeados e insultados por uniformados.
Y el colmo una periodista Cinthya Alvarado que después de haber aspirado a un cargo legislativo y asumirse también como activista social, fue detenida por exigir la libertad de los indígenas que protestaron ante el gobernador Rutilio Escandón.
Estos hechos violentos y de violación a los derechos humanos y libertad de expresión de pobladores y la periodista fueron en la zona indígena de Toquián Chajalé en la zona sur de Chiapas, al inaugurar un kilómetro de carreta en terreno expropiado injustamente a la comunidad indígena y, que aún no recibe indemnización.
Con este México tan disperso en atención social, y de justicia vivimos. Ante unas autoridades que dicen saber todo, y desconocen las injusticias, y maquillan las cifras de inseguridad.
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