La familia Aguilar protagonizó una disputa pública que rápidamente escaló en redes sociales, luego de que Emiliano Aguilar saliera en defensa de su madre, Carmen Treviño, y lanzara fuertes señalamientos contra su propio clan. Todo comenzó tras declaraciones de Pepe Aguilar, quien habló de la separación con Treviño: “Yo no me alejé, su mamá se […]
La familia Aguilar protagonizó una disputa pública que rápidamente escaló en redes sociales, luego de que Emiliano Aguilar saliera en defensa de su madre, Carmen Treviño, y lanzara fuertes señalamientos contra su propio clan.
Todo comenzó tras declaraciones de Pepe Aguilar, quien habló de la separación con Treviño:
“Yo no me alejé, su mamá se lo llevó. Vivíamos en la Ciudad de México… Un día ella optó por irse”.
Estas palabras encendieron la chispa. Emiliano respondió desde sus redes sociales con mensajes y videos donde expresó su molestia y acusó a su familia de malos tratos hacia su madre, llegando incluso a mencionar al exnovio de su hermana Ángela Aguilar.
El perro Gordo Aguilar entra en escena
La tensión creció cuando desde la cuenta de Instagram de Gordo, el pug de la familia, apareció una publicación imitando el estilo de los videos de Emiliano con la frase: “Les tengo una pregunta”. Usuarios lo interpretaron como una burla, más aún porque Ángela Aguilar le dio “me gusta” al post.
La publicación fue borrada horas después, pero ya había desatado una nueva reacción de Emiliano, quien respondió con dureza en sus historias:
“¿Por qué borraron la foto del perro insultándome? Qué pinches pocos hue*os. Definitivamente somos de diferente madera”.
Incluso compartió una edición de una foto familiar con todos los rostros reemplazados por la cara del pug, acompañada del mensaje: “Un saludo a mis fans, qué bonita familia de perros. No me voy a quedar callado”.
El comunicado “perruno”
Para intentar frenar la polémica, la familia Aguilar difundió un comunicado escrito como si fuera del propio Gordo Aguilar:
“Quiero ofrecer una disculpa por el post que subí, que evidentemente ofendió a miembros de mi familia. Yo soy el que ladra aquí, pero no siempre tengo la patita puesta en todo lo que suben”.
El mensaje añadía que su enojo surgió al ver a su “hermano” hablar mal de la familia, pero reconocía que al responder con burla cayó en lo mismo que criticaba.
La publicación cerró con un tono humorístico:
“La próxima vez que tenga coraje, me lo voy a sacar corriendo tras la aspiradora, no publicando memes”.
Un pleito que refleja tensiones familiares
Aunque los Aguilar no son ajenos a la polémica, esta vez el conflicto escaló de manera inédita en redes sociales. Emiliano demostró que no piensa quedarse callado, mientras que el resto de la familia intentó resolver el tema con humor, aunque para muchos usuarios la estrategia resultó más inmadura que conciliadora.
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