Reproches, amenazas, silencios y una particular encuesta protagonizan la enconada batalla por el liderazgo del partido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que ya entró en la recta final para renovar su dirección tras meses sin nadie oficialmente al frente.
Mientras el presidente mexicano se desentiende de su partido, las fracciones del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se enfrentan con los ojos puestos en las elecciones intermedias del próximo año y en la sucesión de López Obrador.











