En la madrugada del viernes, el ejército israelí lanzó una serie de ataques aéreos contra instalaciones nucleares y objetivos militares estratégicos en Irán. Según un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la ofensiva fue “preventiva, precisa y coordinada”. Funcionarios israelíes informaron a la BBC que continuarán atacando cualquier infraestructura militar en territorio […]
En la madrugada del viernes, el ejército israelí lanzó una serie de ataques aéreos contra instalaciones nucleares y objetivos militares estratégicos en Irán. Según un portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la ofensiva fue “preventiva, precisa y coordinada”.
Funcionarios israelíes informaron a la BBC que continuarán atacando cualquier infraestructura militar en territorio iraní que represente una amenaza directa para su seguridad. Durante la jornada se registraron nuevos bombardeos en distintos puntos de Irán.
En respuesta, Teherán lanzó alrededor de 100 drones hacia Israel, la mayoría de los cuales fueron interceptados. Las FDI confirmaron que decenas de aviones participaron en la “primera fase” del ataque, centrada en blancos nucleares.
La operación fue ejecutada en coordinación con el Mossad, el servicio de inteligencia exterior de Israel. Fuentes de defensa revelaron que el Mossad logró infiltrar comandos y armamento de precisión en Irán, así como establecer una base secreta de drones para neutralizar defensas iraníes.
“Hoy, Irán está más cerca que nunca de obtener un arma nuclear. Las armas de destrucción masiva en manos del régimen iraní representan una amenaza existencial para Israel y un riesgo significativo para el mundo entero”, advirtieron las FDI.
Desde Irán, el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, condenó la ofensiva, calificándola como una muestra de la “vil naturaleza” de Israel. Además, advirtió que el Estado israelí “ha preparado un destino amargo para sí mismo, que sin duda recibirá”.
Las escenas vividas en Teherán no se veían desde la guerra con Irak en la década de 1980. Según el medio estatal iraní Nour News, al menos 78 personas murieron y más de 200 resultaron heridas, aunque estas cifras aún no han sido confirmadas oficialmente.
Aunque los enfrentamientos entre Israel e Irán no son nuevos, rara vez habían alcanzado zonas residenciales o centros urbanos. En esta ocasión, varios altos mandos iraníes perdieron la vida, incluidos:
- Hossein Salami, jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán
- Mohammad Bagheri, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas
- Fereydoon Abbasi, exdirector de la Organización de Energía Atómica de Irán
- General de Brigada Amir Ali Hajizadeh, comandante de la fuerza aérea del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica
Teherán confirmó además la muerte de al menos seis científicos nucleares en los ataques, incluido Abbasi.
Desde Israel, se informó que los bombardeos causaron daños significativos en la planta nuclear de Natanz, principal instalación de enriquecimiento de uranio en Irán.
Por su parte, un portavoz del ejército iraní acusó a Estados Unidos de colaborar con los ataques, aunque el secretario de Estado, Marco Rubio, negó cualquier implicación y reiteró que Israel actuó en ejercicio de su derecho a la autodefensa.
En medio de la tensión, el expresidente Donald Trump instó a Irán, a través de su cuenta en Truth Social, a retomar las negociaciones sobre su programa nuclear, señalando que “se le han dado múltiples oportunidades”.
Las conversaciones entre Washington y Teherán estaban programadas para entrar en su sexta ronda este domingo.
Información de la BBC de Londres
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