La inversión productiva en México sufrió una caída de 44.9% durante el primer bimestre de 2026, lo que representa el mayor descenso registrado desde 1991, de acuerdo con datos oficiales de finanzas públicas. Entre enero y febrero, el sector público federal destinó 87 mil 73.2 millones de pesos a inversión física, rubro que incluye infraestructura, […]
La inversión productiva en México sufrió una caída de 44.9% durante el primer bimestre de 2026, lo que representa el mayor descenso registrado desde 1991, de acuerdo con datos oficiales de finanzas públicas.
Entre enero y febrero, el sector público federal destinó 87 mil 73.2 millones de pesos a inversión física, rubro que incluye infraestructura, maquinaria y equipo. Este monto no solo es el más bajo de los últimos cinco años, sino también el retroceso más pronunciado en más de tres décadas.
Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó a inicios de febrero un Plan de Infraestructura que contempla una inversión de 5.6 billones de pesos a lo largo del sexenio, con el objetivo de detonar proyectos en sectores clave como energía, transporte ferroviario y carreteras, en coordinación con la iniciativa privada.
El informe también detalla una fuerte caída en el sector energético, donde la inversión disminuyó 75.3% en términos reales. Dentro de este rubro, el área de hidrocarburos registró un desplome de 78%, mientras que el sector eléctrico tuvo una baja de 6%. No obstante, si se excluye a Petróleos Mexicanos, la inversión física habría mostrado un crecimiento de 5.4%.
En contraste, otros sectores como educación, salud y servicios de agua potable reportaron incrementos, debido a que en el mismo periodo del año anterior el gasto en estas áreas fue particularmente bajo.
Por otro lado, el gobierno federal destacó que la reducción en la inversión responde a factores como la calendarización del gasto y la implementación de un nuevo esquema de inversión pública y mixta, derivado de la reciente aprobación de la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura para el Bienestar.
Asimismo, explicó que esta disminución debe entenderse como un ajuste temporal previo a la ejecución de nuevos proyectos. De hecho, tras la aprobación de dicha ley, las dependencias federales podrán avanzar en la contratación de obras, lo que se espera impulse el gasto en los próximos meses.
En materia fiscal, los ingresos presupuestarios del primer bimestre ascendieron a 1.42 billones de pesos, un aumento de 2% respecto al mismo periodo de 2025, mientras que el gasto neto creció 2.5%, alcanzando 1.52 billones de pesos. En tanto, la deuda pública —medida a través del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público— se ubicó en 18.69 billones de pesos, con un incremento real de 2.2%.
Finalmente, el gobierno subrayó que, pese a la caída en la inversión, existe una alta demanda por nuevos proyectos, especialmente en el sector energético, donde las propuestas recibidas superaron ampliamente la capacidad inicialmente prevista, lo que podría traducirse en una recuperación en los próximos meses.
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