×
La jefa de Gobierno de la Capital, Clara Brugada Molina, presentó la iniciativa de Ley sobre el Derecho al Cuidado en la Ciudad de México, con el propósito de que su realización no este determinada por roles de género, sino distribuida entre las personas, el gobierno, el sector privado y el social, para constituir un […]
La jefa de Gobierno de la Capital, Clara Brugada Molina, presentó la iniciativa de Ley sobre el Derecho al Cuidado en la Ciudad de México, con el propósito de que su realización no este determinada por roles de género, sino distribuida entre las personas, el gobierno, el sector privado y el social, para constituir un derecho humano inherente a la dignidad de todas las personas.
La iniciativa postula reformar el Artículo 9 de la Constitución de la Ciudad de México que en su inciso B habla sobre el derecho al cuidado. Propone que inicie así: “el cuidar, ser cuidado y el autocuidado, se reconoce como derecho humano, tutelado por esta Constitución. Es universal, ineludible, interdependiente, indivisible e indispensable para la sostenibilidad de la vida y la sociedad”.
Es decir, explicó la mandataria capitalina, hablamos del derecho a los cuidados como un derecho humano; como otros derechos que reconoce ya nuestra Constitución de la Ciudad de México. “Y agregamos: Los trabajos de cuidados del hogar o domésticos no remunerados, son trabajos productivos, esenciales para la reproducción social. Generan valor económico y social; prosperidad y bienestar colectivo”, apuntó.
Enfatizó que nuestras sociedades, históricamente han organizado la vida sobre una división sexual del trabajo, profundamente desigual: a las mujeres y a las niñas se les ha asignado, de manera casi exclusiva, la responsabilidad de las tareas domésticas y de cuidado. “Criar, alimentar, limpiar, acompañar, sanar; tareas esenciales para la supervivencia y el bienestar colectivo, pero que históricamente han sido invisibilizadas, desvalorizadas y realizadas sin remuneración”, puntualizó.
Brugada Molina explicó que el sistema de cuidados atenderá de manera prioritaria, a las personas en situación de dependencia por enfermedad, discapacidad, ciclo vital, especialmente la infancia y la vejez, y a quienes de manera no remunerada están a cargo de su cuidado; tiene entre sus objetivos, reconocer las tareas del cuidado, redistribuirlas y reducirlas.
Por Hugo Renán González.
Los comentarios están cerrados