De Política Por Alejandro Álvarez Manilla Aun con el momento más crítico del contagio por COVID-19 en México. Se sigue con contradicciones referente a la terrible situación de la pandemia. El número de fallecidos a causa de este enemigo invisible lleva al país hasta el momento en ocupar, el cuatro lugar en letalidad mundial. […]
De Política Por Alejandro Álvarez Manilla
Aun con el momento más crítico del contagio por COVID-19 en México. Se sigue con contradicciones referente a la terrible situación de la pandemia. El número de fallecidos a causa de este enemigo invisible lleva al país hasta el momento en ocupar, el cuatro lugar en letalidad mundial.
El ambiente tenso se vive a cada momento, vemos quienes guardamos las medidas sanitarias como temor como, hay quienes no utilizan el tapabocas, sino que no respeta la distancia solicitada por la autoridad. Algunos por la necesidad por el trabajo y otros simplemente por el hábito de la cercanía.
Los ejemplos, quienes se dedican a la economía informal, a la venta en la vía pública no se protegen ni cuidan a sus clientes. Pero también hay ciudadanos que en otro estrato social se dedican a pasear por corredores comerciales de las colonias Condesa y Roma de la ciudad de México de igual forma sin cubrebocas y, sin la distancia requerida.
Esto que vemos y vivimos no alerta y preocupa, pero mientras recibimos los mensajes de aliento del presidente Andrés Manuel López Obrador, que la Pandemia ha sido “domada” y que “va a la baja”, la realidad nos rebela la crueldad del COVID-19 con los datos diarios dados a conocer por día sobre contagios y defunciones.
Ahora con visión política se buscan culpables. Gobernadores del Partido Acción Nacional acusan al vocero en materia de salud del gobierno federal Hugo López Gatell, de hacerlos responsables de sus acciones para no liberar el semáforo sanitario de contingencia. Ello por discrepancias del año político que inicio para la más grande elección que viviremos en próximo año.
La infodemia, su término se refiere a un gran aumento del volumen de información relacionada con un tema particular, que puede volverse exponencial en un período corto debido a un incidente concreto, que se aplica en estos momentos de crisis sanitaria.
Palabra ahora utilizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), con especificación de masiva es decir, de una cantidad excesiva de información ‒en algunos casos correctos, en otros no‒ que dificulta que las personas encuentren fuentes confiables y orientación fidedigna cuando las necesitan.
Así, con tristeza vivimos los pocos que quedamos en confinamiento o en home office. Con frases triunfalistas y, otras alarmistas. Unas más de advertencia, pero todas sin una definición drástica. Hay gobiernos municipales criticados por implantar un “toque de queda” y hasta “Ley seca”, con multas hasta quienes no utilicen tapabocas, mientras otros hacen llamados de conciencia y aplican la tolerancia. Tolerancia superada por el agandalle del mexicano que solo se premia con videos en redes sociales sin ser castigados por su irresponsabilidad y, pasividad de la autoridad.
Esto en el entendido que en la aplicación de la autoridad se debe usar el criterio y, no la intolerancia y el abuso, abuso que por cierto también lo hace la ciudadanía, con agresiones en grupo a la autoridad.
Situación que nos lleva a vivir en el temor de volver a la normalidad, si así se considera en medio de la Infodemia a cuatro meses y medio de la crisis sanitaria, que no es privativa de México sino global.
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