La inflación en México se aceleró al inicio de 2026 y se ubicó en 3.79 por ciento anual durante enero, impulsada principalmente por el incremento en los precios de alimentos, bebidas y tabaco, así como por el encarecimiento de servicios educativos y aquellos relacionados con el consumo de alimentos fuera del hogar, informó el Instituto […]
La inflación en México se aceleró al inicio de 2026 y se ubicó en 3.79 por ciento anual durante enero, impulsada principalmente por el incremento en los precios de alimentos, bebidas y tabaco, así como por el encarecimiento de servicios educativos y aquellos relacionados con el consumo de alimentos fuera del hogar, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
De acuerdo con el organismo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento mensual de 0.38 por ciento, con lo que la inflación anual alcanzó su nivel más alto para un mes de enero desde 2024, cuando se situó en 4.88 por ciento. Además, el dato fue superior al observado en diciembre de 2025, cuando la inflación cerró en 3.69 por ciento.
Si bien el consenso de analistas estimaba una tasa anual de 3.82 por ciento, el resultado se ubicó ligeramente por debajo de lo previsto. Pese a los incrementos de precios característicos de inicio de año y al ajuste del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas y tabaco, la inflación permaneció dentro del rango objetivo del Banco de México, establecido en 3 por ciento, con un margen de variación de un punto porcentual.
En cuanto a la inflación subyacente, que representa alrededor del 76 por ciento del INPC y excluye los precios más volátiles, ésta mostró un incremento mensual de 0.60 por ciento y una variación anual de 4.52 por ciento, por encima del 4.33 por ciento reportado en diciembre. Con ello, la inflación subyacente alcanzó su nivel más elevado desde enero de 2024 y acumuló nueve meses consecutivos por arriba del 4 por ciento, fuera del objetivo de estabilidad de precios del banco central.
Este comportamiento estuvo impulsado principalmente por el alza en alimentos, bebidas y tabaco, que registraron una inflación mensual de 1.63 por ciento y anual de 6.13 por ciento. Asimismo, los precios de educación y otros servicios vinculados con alimentos fuera del hogar aumentaron 6.02 y 5.27 por ciento anual, respectivamente.
Por su parte, la inflación no subyacente presentó una disminución mensual de 0.36 por ciento y su tasa anual se desaceleró a 1.39 por ciento en enero, apoyada por la baja en los precios de productos agropecuarios, como frutas y verduras, así como de los energéticos.
En lo que respecta a los precios al productor, el Índice Nacional de Precios Productor (INPP), que incluye petróleo, registró un incremento de 0.12 por ciento mensual y de 1.49 por ciento anual en enero. En el mismo mes de 2025, el índice había mostrado un aumento de 0.71 por ciento mensual y de 7.73 por ciento anual.
El Índice de Mercancías y Servicios de Uso Intermedio, incluido petróleo, avanzó 0.40 por ciento mensual y 0.29 por ciento anual, mientras que en enero de 2025 había registrado alzas de 1.56 y 9.44 por ciento, respectivamente.
Finalmente, el Índice de Mercancías y Servicios Finales, también incluido petróleo, presentó un aumento marginal de 0.01 por ciento mensual y de 1.97 por ciento anual. Un año antes, este indicador había crecido 0.39 por ciento mensual y 7.08 por ciento anual.
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