DE política por Alejandro Álvarez Manilla La delincuencia no solo ataca a la seguridad pública, la integridad, el patrimonio y, la vida de seres humanos ya sea por asesinato o bien mediante las adicciones provocadas por las drogas. Ahora roba el sueño y la inocencia de la niñez. Deja niñez huérfana, que su único pecado […]
DE política por Alejandro Álvarez Manilla
La delincuencia no solo ataca a la seguridad pública, la integridad, el patrimonio y, la vida de seres humanos ya sea por asesinato o bien mediante las adicciones provocadas por las drogas. Ahora roba el sueño y la inocencia de la niñez.
Deja niñez huérfana, que su único pecado fue haber nacido en lugares de conflicto o de padres que por circunstancias del destino cayó en las garras de la delincuencia.
Ahora la niñez heredará resentimiento, violencia y afán de revancha. Esta barbarie se muestra en el día a día de este México envuelto en la cultura de la barbarie. Donde no hay autoridad que logre frenar la violencia.
Hoy las víctimas de la delincuencia alzan la voz y, buscan apoyo del gobierno federal. Este sábado con motivo del 102 aniversario del asesinato de Emiliano Zapata “El caudillo del Sur” en Ayahualtempa, poblado perteneciente al municipio de José Joaquín Herrera, Guerrero. Policías comunitarios marcaron en las calles del poblado acompañados de niños que se incorporaron a este cuerpo de vigilancia.
De hecho dieron cuenta los medios de comunicación, noticia en primera plana y la principal de La Jornada, los menores se sumaron a vigilar y cuidar a la población, abandonado escuela y labores de apoyo a la economía familiar. Lo importante para ellos es la seguridad.
Los niños, unos 30 aproximadamente, marcharon con el uniforme de la policía comunitaria, el rostro cubierto y armas de bajo calibre. Fueron entrenados para defender a sus comunidades de ataques del grupo delictivo Los Ardillos, que controla esa zona, ante el olvido de toda autoridad local, estatal o federal.
Esto ocurre, mientras la disputa política en el estado se realiza sin voltear a ver esta tragedia social. Félix Salgado está en la lucha contra autoridades electorales para llegar a gobernar el estado, sus otros contendientes actúan de la misma manera, incluyendo a Ruth Zavaleta muer forma en la izquierda política en México que hoy aspira a gobernar su tierra por el partido Movimiento Ciudadano
Aunque, esta situación se hace pública de esta población serrana de Guerrero, ¿Cuántas más hay en estas circunstancias? No solo en ese estado sino en todo el país, ello ante los oídos sordos del gobierno.
Lo mismo se vive en poblaciones del Sureste, Centro, Bajío, Norte y Noreste de México ante abandono o tolerancia de las fuerzas del orden, sean Guardia Nacional, Ejercito o Marina y, ya ni hablar de policías estatales o municipales que por temor o contubernio no aplican la ley en defensa de los ciudadanos.
¿Qué más tendremos que esperar? Que el México bronco despierte que describió Porfirio Díaz al despedirse del país para su exilio. O bien esperemos la rebelión en la granja del gobierno.
Ahora también sabemos que mujeres toman las armas para defender a sus comunidades en Michoacán. Estas “Adelitas” podrán el ejemplo al gobierno de la defensa a su integridad física y patrimonial.
¿Qué haremos los mexicanos ante esta pasividad del Estado mexicano?.
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