Las hernias ventrales afectan hasta al 15% de la población mexicana, principalmente entre los 30 y 59 años, convirtiéndose en un problema de salud pública debido a sus altos costos médicos, laborales y sociales. Aunque no existe un tratamiento no quirúrgico definitivo, la inteligencia artificial (IA) y las técnicas quirúrgicas de última generación están revolucionando […]
Las hernias ventrales afectan hasta al 15% de la población mexicana, principalmente entre los 30 y 59 años, convirtiéndose en un problema de salud pública debido a sus altos costos médicos, laborales y sociales. Aunque no existe un tratamiento no quirúrgico definitivo, la inteligencia artificial (IA) y las técnicas quirúrgicas de última generación están revolucionando el diagnóstico, la planeación de cirugías y la recuperación de los pacientes.
¿Qué son las hernias ventrales?
Se trata de una protrusión del intestino, grasa u otro tejido a través de un punto débil en la pared abdominal anterior. No incluye las hernias inguinales ni hiatales. Entre sus causas más comunes destacan la obesidad, cirugías previas, embarazos, esfuerzo físico constante y envejecimiento.
Los tipos más frecuentes son:
Umbilical: aparece cerca del ombligo; común en bebés, mujeres embarazadas y personas con obesidad.
Epigástrica: se presenta en la parte superior del abdomen; más habitual en hombres.
Incisional: surge sobre cicatrices de operaciones anteriores; es la más frecuente en México.
Spigelio: poco común, aparece en el borde lateral del músculo abdominal.
De acuerdo con especialistas, la hernia incisional representa el 43% de los casos de hernias ventrales en el país. Se relaciona con la alta tasa de cesáreas (40–50% de los partos), apendicectomías y cirugías por obesidad o traumatismos abdominales. Hasta 30% de las incisiones quirúrgicas pueden desarrollar esta complicación, agravada por el hecho de que tres de cada cuatro adultos viven con obesidad, según el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP).
“El problema es frecuente y costoso. Afecta la calidad de vida y la capacidad laboral”, explicó el doctor Héctor Valenzuela, especialista en reconstrucción de pared abdominal y miembro de la American Hernia Society.
Los síntomas más comunes incluyen bulto visible, dolor al toser o levantar peso, y en casos severos, náuseas o estrangulamiento del intestino, lo que requiere cirugía urgente. El tratamiento definitivo es la hernioplastia (reparación quirúrgica con malla sintética), que suele realizarse mediante laparoscopía para reducir complicaciones y mejorar la recuperación.
Innovación quirúrgica y apoyo de la IA
Una de las técnicas más prometedoras es la eTEP (extraperitoneal extendida), que permite colocar la malla fuera de la cavidad abdominal, disminuyendo el dolor postoperatorio y acelerando la recuperación.
“Menos dolor, menor estancia hospitalaria y mejores resultados”, destacó el Dr. Valenzuela, quien señaló que estudios clínicos avalan su alta seguridad y baja tasa de recurrencia.
De cara a 2030, se prevé que la inteligencia artificial se integre de forma rutinaria en la telemedicina y el seguimiento postoperatorio, facilitando la detección temprana de complicaciones, el control remoto de pacientes y un acceso más eficiente a tratamientos quirúrgicos en todo el país.
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