En la Ex Hacienda de Chinameca, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezaron la ceremonia conmemorativa por el 107 aniversario luctuoso de Emiliano Zapata Salazar.
Durante el acto, ambas mandatarias destacaron que el legado del “Caudillo del Sur” continúa vigente a través de políticas y programas orientados a fortalecer la justicia social en el campo mexicano.
En esta fecha emblemática para el agrarismo, se reconoció especialmente la participación histórica y actual de las mujeres en el desarrollo rural. Como parte de ello, se entregaron 30 certificados parcelarios a presidentas de comisariados ejidales de comunidades como Jonacatepec, Ixtlilco y Tlayca.

En su intervención, Margarita González, subrayó que el campo representa un pilar fundamental para el bienestar de las comunidades, y afirmó que la lucha zapatista sigue siendo un referente de identidad y pertenencia en Morelos.
Asimismo, destacó que el estado avanza hacia una transición agroecológica, con la meta de convertirse en el primero del país en adoptar este modelo, al tiempo que reconoció el papel central de las mujeres en las actividades agrícolas y en el sostenimiento de sus familias.
Por su parte, Claudia Sheinbaum enfatizó que el movimiento zapatista también fue construido por mujeres, cuya participación fue durante años invisibilizada. Señaló que el reconocimiento de sus derechos como propietarias de la tierra representa un acto de justicia y una apuesta por el futuro del campo.
La mandataria federal añadió que honrar a Zapata implica impulsar transformaciones que fortalezcan la vida democrática y eliminen privilegios, destacando que su memoria debe asumirse como una guía para las decisiones del presente.
Previo a la ceremonia, ambas funcionarias realizaron una guardia de honor al pie del monumento a Emiliano Zapata Salazar, en el sitio donde fue asesinado el 10 de abril de 1919.
Al evento asistieron integrantes del gabinete federal, autoridades estatales y municipales, así como representantes del sector agrario y familiares del líder revolucionario, entre ellos su nieto, Manuel Manrique Zapata.












