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La Iglesia de Inglaterra vive un momento histórico tras la designación de Sarah Mullally como nueva arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo más alto dentro de esta institución religiosa. El nombramiento, confirmado en 2026, marca un hecho sin precedentes en casi 500 años de historia del anglicanismo, una de […]
La Iglesia de Inglaterra vive un momento histórico tras la designación de Sarah Mullally como nueva arzobispa de Canterbury, convirtiéndose en la primera mujer en ocupar el cargo más alto dentro de esta institución religiosa.
El nombramiento, confirmado en 2026, marca un hecho sin precedentes en casi 500 años de historia del anglicanismo, una de las principales ramas del cristianismo a nivel mundial. Mullally sustituye a Justin Welby, quien dejó el cargo en 2025.
Con 63 años, Mullally cuenta con una trayectoria destacada tanto en el ámbito religioso como en el sector salud, ya que antes de ordenarse como sacerdotisa trabajó como enfermera y ocupó cargos de alto nivel en el sistema sanitario británico. Posteriormente, fue obispa de Londres desde 2018, siendo también la primera mujer en ocupar ese puesto. (
El cargo de arzobispo de Canterbury es considerado el más importante dentro de la Iglesia de Inglaterra y tiene un papel clave como líder espiritual de la Comunión Anglicana, que agrupa a millones de fieles en todo el mundo.
La llegada de Mullally representa un avance significativo en la inclusión de las mujeres en altos cargos religiosos dentro de la Iglesia anglicana, proceso que comenzó con la ordenación de mujeres sacerdotes en 1994 y su acceso al episcopado en 2015.
No obstante, su nombramiento también ha generado reacciones divididas entre sectores conservadores y progresistas del anglicanismo, especialmente por temas como el papel de la mujer en la Iglesia y la inclusión de la comunidad LGBTQ+.
Con su designación, la Iglesia de Inglaterra da un paso histórico hacia la equidad de género, en medio de un contexto de transformación y debate interno sobre su futuro.
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