¿Hay ejercicios que deben evitarse cuando existen problemas del suelo pélvico?

Una pérdida de orina al correr, saltar o levantar pesas puede generar dudas sobre la conveniencia de continuar entrenando. Sin embargo, experimentar síntomas del suelo pélvico durante la actividad física no significa necesariamente que el ejercicio esté causando un daño.

La doctora Sarah Rozycki, uroginecóloga y especialista en suelo pélvico del Hospital Houston Methodist, sostiene que abandonar la actividad física suele ser una decisión equivocada. Aunque determinados movimientos pueden desencadenar molestias, existen alternativas para adaptar los entrenamientos sin renunciar a sus beneficios.

“Realmente no te puedes equivocar con el tipo de ejercicios que hagas. No hay ninguna lista de ejercicios que les diría a mis pacientes que eviten”, afirma la especialista.

¿Correr, saltar o levantar pesas empeora los síntomas?

Los ejercicios de alto impacto, como correr, saltar y realizar entrenamientos de intervalos de alta intensidad (HIIT), pueden provocar pérdidas de orina en personas con incontinencia urinaria de esfuerzo.

Sin embargo, estas manifestaciones no implican que dichas actividades deban prohibirse. La adaptación de los movimientos, la técnica y la respiración puede facilitar la continuidad del entrenamiento.

La actividad física también favorece la regularidad intestinal y fortalece los músculos abdominales, de la espalda y de la cadera, que trabajan conjuntamente con el suelo pélvico. Además, la pérdida de peso asociada al ejercicio puede reducir la presión sobre esta estructura.

El error al levantar pesas que aumenta la presión pélvica

Contener la respiración durante un esfuerzo físico puede incrementar innecesariamente la presión sobre el suelo pélvico. Por ello, Rozycki recomienda exhalar durante la fase de levantamiento, tanto al utilizar pesas como al cargar objetos cotidianos.

“En lugar de contener la respiración, lo que ejerce una presión excesiva sobre el suelo pélvico, conviene exhalar al levantar peso”, explica.

Este principio también resulta útil al cargar bolsas de compras, levantar a un niño o mover muebles.

¿Los ejercicios de Kegel pueden empeorar el problema?

Aunque suelen recomendarse para fortalecer el suelo pélvico, los ejercicios de Kegel, destinados a fortalecer el suelo pélvico, no son adecuados para todas las personas.

La disfunción pélvica no siempre responde a debilidad muscular. También puede estar relacionada con tensión excesiva, dificultades de coordinación o cambios estructurales, como el prolapso vaginal.

Cuando los músculos permanecen demasiado contraídos, exigirles contracciones adicionales puede agravar síntomas como la incontinencia, la urgencia urinaria y el dolor pélvico.

“La salud pélvica no se trata solo de la fuerza del suelo pélvico, sino también de control y coordinación, de saber cuándo relajar esos músculos y cuándo activarlos”, señala Rozycki.

Por esta razón, recomienda una evaluación especializada antes de comenzar un programa de ejercicios de Kegel.

El hábito cotidiano que puede perjudicar el suelo pélvico

Más allá del gimnasio, determinados comportamientos durante las evacuaciones pueden ejercer una presión considerable sobre los músculos pélvicos. Permanecer demasiado tiempo sentado en el inodoro, hacer fuerza para defecar o contener la respiración durante la evacuación son prácticas que conviene evitar.

Para reducir esa tensión, la especialista aconseja prevenir el estreñimiento, utilizar un taburete para elevar los pies y adoptar una respiración más suave.

En personas cuyos síntomas interfieren con el entrenamiento o las actividades diarias, la fisioterapia especializada puede ayudar a identificar dificultades de activación y relajación muscular. El Pilates también puede complementar este trabajo mediante ejercicios centrados en el control corporal y la coordinación.

Información de NotiPress

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