Por Óscar Solórzano Aquí también lo hemos dicho y que conste que nosotros lo hacemos desde adentro, desde el conocimiento que tenemos en el que nuestros hermanos y amigos periodistas están siendo masacrados. Por eso sorprende una respuesta como la que recién se envió por parte de la Oficina de la Presidencia de la República […]
Por Óscar Solórzano
Aquí también lo hemos dicho y que conste que nosotros lo hacemos desde adentro, desde el conocimiento que tenemos en el que nuestros hermanos y amigos periodistas están siendo masacrados.
Por eso sorprende una respuesta como la que recién se envió por parte de la Oficina de la Presidencia de la República al Parlamento Europeo, en el que, si bien se deja en claro que somos un estado soberano, libre y autodeterminado, queda de lado el problema principal: la guerra al interior de nuestro país. Olvidémonos de que el tono del texto parece poco afortunado y da la impresión de un arranque, mas que una respuesta consciente.
No son solo los periodistas quienes han sufrido pérdidas, han sido miles de mexicanos desaparecidos, asesinados, gente que hoy siguen buscando al menos una sepultura digna y no una fosa alejada de toda dignidad y de su familia.
Hoy quiero hablar de Aguililla, Michoacán, un municipio tristemente célebre por ser el lugar donde nació “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco nueva Generación (CJNG), considerado como uno de los más violentos del país y del mundo, lo que no es poca cosa.
Pues ese municipio se convirtió en el epicentro de la violencia en México, sin control, sin autoridad, con absoluta impunidad. El CJNG logró tomar el control después de una guerra encarnizaba con los miembros de Cárteles Unidos, la población quedó en medio, olvidada, a su suerte. Esta pelea lleva más de 10 años. El cerco fue tan grande que incluso cortaron todas las vías de acceso, nadie podía entrar ni salir sin que los carteles supieran o lo permitieran.
Hace unas semanas las fuerzas armadas de nuestro país entraron con todo, su presencia hizo que los carteles se replegaran.
Elegido desde septiembre, César Arturo Valencia Caballero era el alcalde de ese municipio, quien estuvo gritando y pidiendo ayuda por todos lados, hasta hace apenas unas semanas que alguien lo miró y le brindó la ayuda aún cuando desde agosto ya se hablaba del control del narco.
Arturo Valencia era del Partido Verde, comparto camiseta con él, era un buen hombre que intentaba hacer lo suyo, gobernar para la gente. El día de su muerte salió de una reunión con autoridades estatales y federales, en la camioneta del mismo municipio mientras se dirigía hacia la oficina de la presidencia municipal fue interceptado.
Nunca pudo llegar, lo acribillaron; unos días después apareció también asesinado René Cervantes Gaitán, quien fuera uno de los asesores de Cesar.
Esto poco tiene que ver con el Parlamento Europeo, con las transnacionales, con el COVID, esta es una realidad latente que sucede hoy, bajo un yugo de delincuencia incontrolada y que al menos en los próximos tiempos se mira incontrolable.
No podemos obviar que algo en México está pasando, que todo esto es no una casualidad, ni tampoco algo que la gente se esté inventando para perjudicar, ni tampoco eso un hecho aislado, no es una guerra política ni mediática, los cadáveres allí están, los muertos allí están, los niños huérfanos, las viudas, los hombres y mujeres asesinados, allí están.
No en vano Aguililla tiene un fenómeno muy perturbador, mientras en todo el país la población crece, allí disminuye, la migración por la violencia y los homicidios quizá puedan explicarnos el porqué.
El propio párroco de Aguililla, hizo una declaración puntual, cuestionando si realmente había control, dijo: “yo le llamo presencia en la zona, pero el día que haya control son palabras mayores”, por lo visto tenía razón, acabándose la presencia, le arrancaron la vida a nuestro compañero.
Que no se entienda mis palabras como una crítica, no son eso, son un llamado urgente a atender la realidad del país, esto desde todos los niveles de gobierno, desde la sociedad civil, independientemente de los colores que tengan.
La situación es insostenible, la gente está sufriendo y tenemos que hacer algo, así que ya saben, en eso quedamos.
@OscarSolorzanoMx
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