¡¡¡LA DUDA!!! De Metrópoli. Por Alejandro Álvarez Manilla. El bloque de jóvenes que votarán históricamente en estos comicios será importante, y aunque podría pensarse que el escepticismo en la política podría inhibir su participación, lo cierto es que hay una gran expectativa por el potencial que ellos significan. Ante esto, no me queda la menor […]
¡¡¡LA DUDA!!! De Metrópoli.
Por Alejandro Álvarez Manilla.
El bloque de jóvenes que votarán históricamente en estos comicios será importante, y aunque podría pensarse que el escepticismo en la política podría inhibir su participación, lo cierto es que hay una gran expectativa por el potencial que ellos significan.
Ante esto, no me queda la menor DUDA de la gran importancia que tiene la Generación Z y su impacto en las urnas (como se llama a los nacidos entre mediados de los 90 y principios del 2010), los partidos políticos no han hecho esfuerzo por entender cómo piensa este sector y como incidir para que salgan a emitir sus votos a las urnas.
Nuestros hallazgos revelan que podemos esperar la generación Z (para quienes muchos de los cuales, ésta será su primera elección), vayan a votar como nunca antes en el 2021, según una investigación cuantitativa y cualitativa entre los votantes bipartidistas de la generación Z y expertos en el compromiso cívico juvenil.
A partir del confinamiento por la pandemia, el 82 por ciento de los integrantes de la generación Z se concientizó sobre cómo las decisiones de los líderes políticos afectan su vida cotidiana.
El activismo conduce a la votación: los jóvenes que se identifican como conservadores y liberales se consideran activistas; de acuerdo con lo anterior, estudios recientes demuestran que el activismo los hace más propensos a votar.
Los estudios superiores es otro factor que incide favorablemente en la participación activa de los jóvenes en las actividades democráticas, sin embargo, el sistema educativo mexicano dejó fuera a un gran número de jóvenes votantes.
El seis de cada 10 estudiantes de entre 18 y 21 años asiste a la universidad, solo el 33 por ciento de los jóvenes de entre 18 y 23 años pueden asistir de tiempo completo. Lo que significa que hay una gran población de jóvenes votantes elegibles que históricamente no han tenido tanto acceso a la información y los recursos para que puedan salir a votar.
El músculo de la Generación Z ya se ha hecho evidente. A través de la plataforma de TikTok, miles de usuarios, sobre todo fanáticos del K Pop (conocidos como #Army), boicotearon un mitin del ex candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump.
En un hecho sin precedentes, las y los #Army, así como usuarios de la plataforma, solicitaron a gritos boletos de entrada para el evento de Trump, quien emocionado, anunció en su cuenta de Twitter que había recibido más de un millón de solicitudes de entrada a su acto.
El ahora ex presidente, no se dio cuenta que todo fue un troleo, pues nadie asistió a su evento, donde incluso, ya habían preparado un escenario afuera del recinto, pues creían, sería multitudinario.
Nadie se esperó que la Generación Z hiciera un movimiento tan ingenioso. Me queda la DUDA si este escenario se lo plantearon los asesores del hombre cuya soberbia no lo dejó ver que todo fue un engaño.
La Generación “Zoomer” (otra forma de referirse a la generación Z), se ha comportado diferente a lo que analistas habían previsto. En tendencia política no se inclinan a la izquierda: por ejemplo, la victoria de Jair Bolsonaro en la carrera presidencial brasileña de 2018, fue respaldada por casi el 60 por ciento de los votos de las personas de entre 18 y 24 años.
La generación Z o centennials en estos últimos años ha roto los patrones de consumo en comunicación en redes, lo que sin duda definirá el rumbo político del país al registrar 14.6 millones de posibles votantes en el proceso electoral del 6 de junio próximo, lo que convierte a éste grupo en el más importante al momento de llegar a las urnas.
Estadísticas del Instituto Nacional Electoral (INE), revelan que actualmente hay casi 15 millones de jóvenes entre los 18 y 24 años con credencial para votar. De ellos, poco más de 3 millones y medio tienen entre 18 y 19 años, lo que significa que votarán por primera vez.
Por número de integrantes, el segundo grupo de población más importante es el de jóvenes entre 25 y 29 años, que en total suman cerca de 11 millones 400 mil potenciales electores.
El padrón electoral del INE, registra un total de 93 millones 774 mil 799 personas, por lo que los casi 15 millones de centennials representan 16 por ciento del total. Esa cantidad de votos es mayor a la que registraron Ricardo Anaya, del PAN, y José Antonio Meade, del PRI, en 2018
No será nada fácil conseguir la preferencia de los centennials, porque las generaciones cambian de una manera muy rápida y cuando los políticos apenas entendieron los procesos de comunicación millennial, estos ya cambiaron y ahora le tienen que hablar a una generación totalmente diferente, con otros códigos y otras prioridades.
La clase política apenas entiende cómo comunicarse en Facebook, pero no se han dado cuenta que ahora Instagram domina en la comunidad millennial y que hay toda una nueva generación de votantes que están en TikTok.
En el transcurso de este proceso electoral, los Zoomers viven su experiencia con una mirada crítica e irónica y no DUDAN en mandar mensajes a los aspirantes a ocupar un puesto político, mandándoles mensajes a través de las redes sociales, lo que pone a prueba a los políticos y su poder de reacción.
Espero que lo que he expuesto hoy sea útil para todos aquellos políticos que se esfuerzan y empeñan en conectarse con la generación Z en este proceso electoral y en los futuros, por lo que no tengo ninguna DUDA que en esta elección veamos una participación histórica de jóvenes votantes.
Los comentarios están cerrados