La salud mental de los jóvenes en México muestra señales de deterioro, particularmente entre la Generación Z, debido al impacto del consumo constante de noticias y la exposición a crisis globales. De acuerdo con un estudio de UNICEF realizado en 2025, el 72% de los jóvenes en este grupo reporta sentirse abrumado por eventos recientes, […]
La salud mental de los jóvenes en México muestra señales de deterioro, particularmente entre la Generación Z, debido al impacto del consumo constante de noticias y la exposición a crisis globales.
De acuerdo con un estudio de UNICEF realizado en 2025, el 72% de los jóvenes en este grupo reporta sentirse abrumado por eventos recientes, una cifra superior al promedio global de 60%, lo que coloca al país entre los más afectados por la carga emocional asociada a la información.
El informe señala que, además de la saturación informativa, los jóvenes enfrentan múltiples problemáticas simultáneas como la incertidumbre económica, el cambio climático y la injusticia social, factores que incrementan los niveles de estrés y ansiedad. En este contexto, 64% mencionó preocupación por la economía y una proporción similar por el impacto del cambio climático.
Asimismo, el consumo frecuente de noticias agrava esta situación. El estudio indica que 74% de los jóvenes en México se informa al menos una vez por semana, lo que se relaciona con mayores niveles de agotamiento emocional.
Pese a este panorama, también se identifica una visión positiva hacia el futuro. Cerca de siete de cada diez jóvenes expresan esperanza respecto a su comunidad, el país y el mundo, reflejando una dualidad entre optimismo y desgaste emocional.
Sin embargo, la falta de acceso a servicios de atención en salud mental y el estigma social continúan siendo obstáculos importantes. En México, 56% de los jóvenes percibe estigmatización en entornos escolares y 62% en espacios laborales al hablar sobre estos temas.
Por otro lado, un análisis de la plataforma Mindsurf advierte que herramientas de inteligencia artificial como ChatGPT presentan limitaciones para identificar crisis emocionales y ofrecer orientación adecuada, lo que puede representar un riesgo ante su uso creciente por parte de jóvenes que buscan apoyo.
El estudio también destaca que las mujeres jóvenes enfrentan una mayor carga emocional, con niveles más altos de estrés y menor percepción de seguridad en sus comunidades, lo que evidencia una brecha en el impacto de los factores psicosociales.
Ante este escenario, el 87% de los jóvenes considera que el gobierno debe asumir un papel más activo en la atención de la salud mental, junto con escuelas, medios de comunicación y organismos internacionales.
Finalmente, UNICEF subraya que la salud mental debe integrarse como un eje central en la respuesta a las crisis globales, dejando de tratarse como un efecto secundario y convirtiéndose en un componente clave para el desarrollo y bienestar de las nuevas generaciones.
Información de NotiPress
Los comentarios están cerrados