Las naciones enfrentan caídas en la recaudación tributaria como consecuencia de la contracción en la actividad económica. La política fiscal debe jugar un papel central para la recuperación económica derivado de la pandemia del COVID-19 y, al mismo tiempo, proporcionar el impulso necesario para lograr una reactivación de la actividad económica que permita guiar a […]
Las naciones enfrentan caídas en la recaudación tributaria como consecuencia de la contracción en la actividad económica.
La política fiscal debe jugar un papel central para la recuperación económica derivado de la pandemia del COVID-19 y, al mismo tiempo, proporcionar el impulso necesario para lograr una reactivación de la actividad económica que permita guiar a la región hacia un desarrollo sostenible e inclusivo en un mundo post COVID-19, afirmó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
En su informe Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe 2020, señaló que la adopción de paquetes de medidas fiscales, que contemplan medidas de gasto público, alivio tributario y apoyo de liquidez respaldado por los gobiernos de la región, representan, en promedio, un 3.2 por ciento del producto interno bruto (PIB) de los países latinoamericanos.
Destacó que en la actualidad el manejo de la política fiscal “se ve complejizado por un entorno macroeconómico poco favorable y altamente incierto. “Los países enfrentan caídas en la recaudación tributaria como consecuencia de la contracción en la actividad económica y menores precios de los productos básicos (commodities), mientras que las necesidades de gasto aumentan rápidamente para mitigar los efectos sociales y económicos de la pandemia”.
Enfatizó que los efectos sociales derivados del coronavirus evidenciaron que el aumento del gasto público en América Latina y el Caribe, entre 2000 y 2018, son insuficientes para atender las demandas sociales de la región y para proveer bienes y servicios públicos de calidad. Indicó que el crecimiento del gasto en esos años fue por “mayores erogaciones destinadas a financiar políticas sociales.
En particular, el gasto en salud, educación y protección social pasaron de representar 1.5, 2.9 y 3.2 por ciento del PIB en 2000, al 2.3, 3.9 y 4 por ciento del PIB en 2018, respectivamente”.
Evasión fiscal Destacó que la problemática de la evasión fiscal, en donde estimó que Latinoamérica perdió 325 mil millones de dólares, el equivalente al 6.1 por ciento del PIB, en 2018 por incumplimiento tributario.
Sumado a que “la política de consolidación fiscal en los últimos años ha provocado una contracción de los gastos de capital, particularmente los relacionados con la inversión en transporte”.
Los comentarios están cerrados