La FIFA reconoció que los precios de los boletos para la Copa Mundial 2026 son elevados, en un contexto de demanda sin precedentes por parte de los aficionados. El reconocimiento se dio durante la reunión anual del Foro Económico Mundial 2026, en la sesión titulada “Davos Kick-off for FIFA World Cup 2026”, celebrada el 22 de enero.
Durante su participación, el presidente del organismo, Gianni Infantino, admitió de manera directa el nivel de los precios al referirse a la reacción del público. “Los boletos no son baratos. Fuimos duramente criticados por los precios de las entradas, porque son muy caros”, señaló ante líderes empresariales y representantes del sector deportivo.
Infantino detalló que, durante una fase inicial de ventas de cuatro semanas, la FIFA recibió más de 500 millones de solicitudes de boletos, frente a una disponibilidad estimada de alrededor de siete millones. Esta cifra, explicó, no tiene precedentes en la historia del torneo y anticipa estadios llenos a lo largo de los 104 partidos programados.
El directivo precisó que el Mundial 2026 se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en México, Estados Unidos y Canadá, con una asistencia proyectada de siete millones de espectadores. En ese contexto, señaló que el interés global sin precedentes influirá directamente en la dinámica de precios, así como en los esquemas de reventa autorizados en algunos mercados.
El reconocimiento de la FIFA ocurre en medio de análisis sobre el impacto económico del torneo. En el caso de México, estimaciones previas indican que asistir a la Copa del Mundo podría representar hasta 30 por ciento del ingreso anual promedio de un trabajador formal, mientras que el costo de un solo boleto equivale a varias semanas de salario mínimo. En otros países de la región, como Colombia, se ha documentado que algunas entradas premium superan el ingreso mensual base.
Finalmente, Infantino dimensionó la magnitud financiera del evento al señalar que el impacto económico global del Mundial ronda los 80 mil millones de dólares, cifra que incluye la generación de cientos de miles de empleos en los países sede. Al respecto, subrayó que, en más de cien años de historia, la FIFA ha vendido cerca de 50 millones de boletos, mientras que para esta edición se registraron, en apenas cuatro semanas, solicitudes equivalentes a “mil años de Copas del Mundo al mismo tiempo”.












