A través de una declaración conjunta, los representantes de sociedades médicas latinoamericana urgen a los gobiernos y agentes de salud a garantizar que los pacientes tengan acceso a un mejor diagnóstico y tratamiento de dolor crónico Representantes de 14 asociaciones de dolor de América Latina suscribieron la Declaración de Lima sobre Dolor Crónico , con […]
A través de una declaración conjunta, los representantes de sociedades médicas latinoamericana urgen a los gobiernos y agentes de salud a garantizar que los pacientes tengan acceso a un mejor diagnóstico y tratamiento de dolor crónico
Representantes de 14 asociaciones de dolor de América Latina suscribieron la Declaración de Lima sobre Dolor Crónico , con el objetivo de generar conciencia sobre su clasificación como enfermedad en sí misma y el grave problema de salud pública que representa en la región. Según estimaciones de la Federación Latinoamericana de Asociaciones para el Estudio del Dolor (FEDELAT), el dolor crónico afecta a entre el 27% y 42% de latinoamericanos .
En México, según datos de Human Rigths Watch, alrededor de 28 millones de personas enfrentan situaciones de dolor sin acceso adecuado a tratamientos eficaces y seguros para disminuirlo o eliminarlo . Mientras que hallazgos del Estudio Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México señala que 41.5% de los adultos de más de 50 años reportó sufrir dolor, siendo más frecuente en las mujeres que en los hombres (48.3% vs. 33.6%), y que el porcentaje de dolor aumenta en los adultos de mayores .
Al respecto, el Dr. José de Jesús Salvador Villafaña Tello, fundador y actual presidente de la Fundación Nacional Mexicana de Medicina Paliativa, en nuestro país no existe el suficiente número de unidades para el tratamiento del dolor crónico y médicos capacitados para atender a los pacientes con este padecimiento.
“No es suficiente, ya que se carece de ambas, según reportes existen menos de 100 clínicas de dolor, y en cuanto al profesional capacitado es importante incluir la enseñanza del dolor y su terapéutica en todos los programas de educación para profesionales de la salud en todas las universidades del país. Hay que tomar en cuenta que en México se considera que hay alrededor de 30 millones de personas con este padecimiento”, señaló.
ACCESO A MEJOR DIAGNÓSTICO
Lo anterior concuerda con los especialistas que suscriben la Declaración de Lima sobre Dolor Crónico quienes “destacaron el manejo inadecuado del dolor en la mayoría de los países del mundo y declararon que el acceso al tratamiento del dolor es un derecho humano. Por lo que se gestionaron acciones que garanticen el acceso de medicamentos con el compromiso de mejorar la calidad de vida de las personas con dolor” .
En dicha declaración conjunta, los representantes de sociedades médicas latinoamericana urgen a los gobiernos y agentes de salud a garantizar que los pacientes tengan acceso a un mejor diagnóstico y tratamiento de dolor crónico.
“El insuficiente número de unidades para el tratamiento del dolor y de profesionales de la salud capacitados, así como la falta de recursos asignados a programas de educación médica, son las principales barreras que impiden la adecuada atención del dolor crónico. Esto se intensifica debido a la poca concientización que existe alrededor del dolor crónico como enfermedad y su impacto en la vida de las personas”, señaló por su parte el Dr. Marco Narváez, presidente de FEDELAT .
PROPUESTAS
• Implementar sin demora la CIE-11, adaptando e integrando sus conceptos a la realidad particular de Latinoamérica, especialmente en la atención primaria, que es donde se inician las consultas por dolor crónico en la mayoría de los casos a nivel regional.
• Procurar la formación integral de un mayor número de especialistas en dolor (médicos y otros profesionales de la salud), así como el desarrollo de unidades de dolor, que garanticen un abordaje personalizado y multidisciplinar de la enfermedad.
• Promover y mejorar los informes de investigación clínica que servirán como base para el desarrollo de estrategias y políticas públicas que harán posible un adecuado manejo de esta problemática.
• Asignar recursos, por parte de los gobiernos, para financiar la investigación de dolor crónico y garantizar que los pacientes accedan a los mejores tratamientos posibles.
Los puntos que requieren la atención urgente, contenidos en esta declaración, son producto del trabajo continuo de las asociaciones latinoamericanas de dolor que, reunidas en Lima, establecieron una ruta de atención para este problema de salud pública.
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