Debido a que los pescados y mariscos son alimentos altamente perecederos, es fundamental mantenerlos en condiciones adecuadas de conservación, refrigerarlos correctamente y cocinarlos por completo para evitar infecciones gastrointestinales. Así lo señaló Ada Berenice Vargas Ortiz, jefa del Servicio de Nutrición Clínica del Hospital General de México “Eduardo Liceaga”, quien llamó a la población a […]
Debido a que los pescados y mariscos son alimentos altamente perecederos, es fundamental mantenerlos en condiciones adecuadas de conservación, refrigerarlos correctamente y cocinarlos por completo para evitar infecciones gastrointestinales.
Así lo señaló Ada Berenice Vargas Ortiz, jefa del Servicio de Nutrición Clínica del Hospital General de México “Eduardo Liceaga”, quien llamó a la población a reforzar las medidas de higiene y manejo de estos productos, especialmente durante la temporada de Cuaresma, cuando su consumo aumenta.
La especialista explicó que los principales riesgos asociados al consumo de alimentos del mar están relacionados con la contaminación bacteriana, particularmente por microorganismos como Vibrio, Salmonella y E. coli. Por ello, destacó que la cocción adecuada es clave, ya que el calor elimina estas bacterias.
Advirtió que los pescados y mariscos deben cocinarse hasta que cambien de color, tengan una textura firme y se desmenucen con facilidad. En contraste, métodos como el uso de limón o vinagre no garantizan la eliminación de bacterias, ya que solo alteran la apariencia del alimento.
Entre las principales recomendaciones, destacó la importancia de mantener la cadena de frío desde la compra hasta su preparación, así como conservar estos productos a temperaturas menores a 4 grados Celsius para evitar la proliferación de microorganismos.
También aconsejó adquirir pescados y mariscos en establecimientos confiables que aseguren su adecuada refrigeración, y evitar aquellos que presenten signos de descomposición, como mal olor, textura opaca o cambios de color.
Para prevenir la contaminación cruzada en el hogar, recomendó utilizar utensilios distintos para alimentos crudos y cocidos, además de mantener una correcta higiene de manos durante su manipulación.
La especialista señaló que los grupos más vulnerables a sufrir complicaciones por infecciones gastrointestinales son mujeres embarazadas, menores de cinco años, personas adultas mayores y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado.
Indicó que los síntomas más comunes de estas infecciones incluyen náuseas, vómito, diarrea y dolor abdominal, por lo que recomendó mantenerse bien hidratado y acudir a atención médica en caso de presentarlos.
Finalmente, subrayó que, aunque los pescados y mariscos son una excelente fuente de proteína y ácidos grasos omega-3, su consumo debe realizarse de forma segura, priorizando siempre su correcta conservación y preparación.
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