Por Óscar Solórzano Hablemos de lo que pasa en la economía, hoy las cosas empiezan a pintar un poco distinto dentro de México, si bien durante varios momentos del sexenio se ha hablado de una inestabilidad económica, de una crisis, de una recesión y de que habría innumerables devaluaciones, pues parece que la realidad objetiva […]
Por Óscar Solórzano
Hablemos de lo que pasa en la economía, hoy las cosas empiezan a pintar un poco distinto dentro de México, si bien durante varios momentos del sexenio se ha hablado de una inestabilidad económica, de una crisis, de una recesión y de que habría innumerables devaluaciones, pues parece que la realidad objetiva es otra.
La crisis mundial es un fenómeno global, que ha generado una serie de aumentos inflacionarios constantes y persistentes en todo el mundo, por lo que no todo ha sido una cuestión interna de nuestro país, ni tampoco exclusiva.
La pandemia primero y ahora la el conflicto entre Rusia y Ucrania que se está extendiendo a otros países, han dejado claro que el mundo requiere aplicar cambios urgentes, por ejemplo, los mercados no pueden basarse solamente en tener su producción y mercancías hasta Asia, pues está visto que basta un barco encallado para frenar el tráfico y las entregas por mucho tiempo, lo que encarece, genera pérdidas millonarias y desde luego entorpece el comercio mundial.
Parece entonces que a esta crisis podemos sumarle otros factores fundamentales como precisamente el traslado de mercancías, la inestabilidad de los mercados internacionales o el reciente desplome de las burbujas de las criptomonedas.
Todo esto que tiene espantados a muchos economistas, para nosotros quizá no sean tan malas noticias; es real que la inflación es de las más altas en los últimos años, pero esa inflación es menor que el promedio de los países de la OCDE, México presenta una inflación sostenida de 7.5, mientras que el promedio de la OCDE de es de 8.8; incluso la del G20 es el 7.9 y la Unión Europea el 7.8.
Por otro lado a esta inflación se cruza con otros factores importantes como son la producción de energía, la cual también ha tenido un aumento inflacionario verdaderamente alto en la mayoría de los países, pero, la noticia, pésele a quien le pese, es que México tiene la inflación más baja de todos los países de la OCDE, así es leyó usted bien 5.3, lo cual nos pone en una posición altamente competitiva.
Por si fuera poco, recientemente algunas calificadoras como Kroll Bond Rating Agency y DBRS Morningstar, modificaron las perspectivas y notas soberana sobre México, de negativa a estable y la deuda en BBB para el largo y corto plazo.
¿Qué significa todo esto que acabamos de comentar?, significa que quizás podríamos estar ante la posibilidad de un país con todo el potencial para salir más rápido de la recesión y empezar en una franca línea de crecimiento, esto debido a que invertir en Asia se convierte en un riesgo mayor, que en un balance costo-beneficio resulta poco atractivo, pues aunque se fabriquen las mercancías no pueden llegar a su destino, o peor aún, si los acontecimientos internacionales no lo permiten, probablemente ni siquiera pueda realizarse la producción, esto lo vemos en que no hay chips para computadoras o celulares y la fabricación de autos a nivel mundial está prácticamente estancada.
¿Qué alternativas hay?, pues buscar países más cercanos que representen seguridad de inversión, que tengan capacidad energética, que no impliquen gastos excesivos y que estén dispuestos a convertirse en socios comerciales, esto implica para muchos de ellos voltear a América, donde uno de los países con mayor potencial y el único con costas en ambos océanos es México, no es de extrañarse que los recientes viajes a el medio oriente de nuestro Secretario de Relaciones Exteriores, los recientes viajes a Centroamérica y desde luego la Cumbre de las Américas, a la que México asistirá como estaba en el plan original.
Seguramente en los próximos días empezaremos a ver cómo empiezan a voltear las grandes empresas hacia nuestro país para la instalación de fábricas, corporativos y muchos otros negocios, como ya está sucediendo en Nuevo León, en toda la zona del Bajío y muy pronto, esperemos, en el Estado de México, así que ya saben, en eso quedamos.
OscarSolorzanoMx
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