De política por Alejandro Álvarez Manilla. Las cifras de concentraciones de mítines en el zócalo capitalino siempre han sido forma de autoelogio. Los miles de asistentes que ahí se presumen son controversia permanente. Emilio Azcárraga Milmo empresario televisivo hace unos 40 años mando a cuadrar la plaza del zócalo, con ingenieros topógrafos. El resultado […]
De política por Alejandro Álvarez Manilla.
Las cifras de concentraciones de mítines en el zócalo capitalino siempre han sido forma de autoelogio.
Los miles de asistentes que ahí se presumen son controversia permanente. Emilio Azcárraga Milmo empresario televisivo hace unos 40 años mando a cuadrar la plaza del zócalo, con ingenieros topógrafos.
El resultado fue que en la plaza del zócalo colocados cuatro personas por metro cuadrado daban un total de 100 mil en el lugar.
Ahora, con la monumental asta bandera se pueden reducir unos metros cuadrados. Pero aun así serian de 10 a 12 personas menos.
Los mítines con fines políticos iniciaron desde la expropiación petrolera, cuando el presidente Lázaro Cárdenas del Río recibió las muestras de apoyo y solidaridad de cientos de mexicanos.
En 1936, el General Cárdenas vio como cientos de ciudadanos le llevaron dinero en efectivo y algunas propiedades para el pago dela deuda por la expropiación a empresas extranjeras. Hubo quienes llevaron hasta sus animales y producciones agrícolas.
Claro las festividades patrias siempre han congregado a miles de espectadores.
Aunque los eventos políticos como cierres de campañas políticas siempre han tenido cifras que solo son cuantificadas por organizadores que siempre están en el gobierno.
Carlos Salinas de Gortari en 1986 hizo su cierre de campaña cuando en Presidencia y regencia capitalina gobernó su partido político. La asistencia se cuantifico en 350 mil participantes.
Antes sus sucesores hicieron lo mismo aunque con cifras más conservadoras.
Los conciertos musicales que iniciaron en el 2004 fueron organizados por empresa radiofónica, la cooperativa Pascual Boing y una cervecera, de manera conjunta con el Gobierno de la Ciudad de México, donde la cifra más alta de espectadores ha sido 180 mil.
Así que con fines políticos los números aumentan, no así para los comerciales.
Lo que me recuerda que en la década de los ochenta para fines políticos había en el país 28 mil ejidos, y para efectos administrativos 21 mil.
Lo que no muestra el vaivén de las cifras acorde a las necesidades actuales.
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