¡¡¡LA DUDA!!! De Metrópoli. Por Alejandro Álvarez Manilla. A más de un año de la aparición del primer caso COVID en nuestro territorio, no me queda la menor DUDA de que se ha tenido un pésimo manejo de la pandemia. Los primeros días, el habitante del Palacio Nacional había dicho de todo: Que no se […]
¡¡¡LA DUDA!!! De Metrópoli.
Por Alejandro Álvarez Manilla.
A más de un año de la aparición del primer caso COVID en nuestro territorio, no me queda la menor DUDA de que se ha tenido un pésimo manejo de la pandemia. Los primeros días, el habitante del Palacio Nacional había dicho de todo: Que no se debía temer, que México era de los países más preparados, que nos teníamos que abrazar, que se había domado la pandemia, que nos cayó como anillo al dedo, “no mentir, no robar, no traicionar”, que la curva de contagio iba a la baja… entre otras muchas barbaridades.
A la fecha, con datos oficiales de la Secretaría de Salud, se estima que ya casi son 200 mil muertos por este virus, mi DUDA entonces es: cuál será ahora el escenario catastrófico que prevé el llamado zar anti-Covid, Hugo López-Gatell, pues al inicio su proyección fue de 60 mil muertes, y esa cifra ya quedó rebasada por mucho.
A pesar de todo lo anterior, vienen las buenas noticias: resulta que México ha sido beneficiado por la Organización Mundial de Salud (OMS) y recibió millones de vacunas de todos los laboratorios, ahora nada más falta saber cómo se vacunará a los más de 80 millones de mexicanos que nos merecemos ser inmunizados.
Estamos a tres meses de tener una de las elecciones más grandes en nuestro país, donde en 15 estados elegirán nuevos gobernantes, estados que no tienen ni siquiera al 25 por ciento de gente vacunada. Esperemos que este retraso no se vaya a alargar, para abril o para mayo (como dice la canción), para que las vacunas no se conviertan en votos.
En días pasados se recibió tres millones de la sustancia activa de la vacuna Cansino para que se fabrique en México, por lo que la COFEPRIS dejó de buscar a esos laboratorios neoliberales y se puso a evaluar un millón de estas para su aprobación; así que, con la de Pfizer, la de AztraZeneca de la Universidad de Oxford, la rusa Sputnik V, y CoronaVac, de Sinovac, serían cinco las vacunas autorizadas en México.
Otro tema fuerte es el del llamado Turismo de Vacunas, nueva modalidad de saltarse la fila e ir a buscar lugares donde la vacuna esta ya disponible. De esto, uno de los casos más sonados fue el del periodista de espectáculos Juan José Origel (Pepillo para los cuates), el cual causó revuelo luego de que este subiera fotos en sus redes sociales donde presumió (porque así hay que decirlo), de que ya había recibido la vacuna, lo cual provocó la ira de sus haters y de muchos más, lo que llevó a que las autoridades hablaran de imponerle multas e incluso de quitarle la visa.
Pero me asalta la DUDA, porque como alguien diría, “yo tengo otros datos”. Se dice que nuestros vecinos del norte ya han vacunado a más mexicanos que la mismísima 4T y no sé si provenga de cuando el Zar Anti-Covidreportó que uno de los primeros contagios fue cuando un grupo de regios viajó al pueblo de Vail en Colorado, para a esquiar, lo que les permitió argumentar que la enfermedad fue “importada” a través de grupos sociales de alta capacidad económica y de grupos sociales adinerados, por lo que ellos (el gobierno), debe proteger a los más vulnerables, siendo al inicio reticentes en abarcar a toda la población sin importar su estatus, luego (afortunadamente), cambiando su narrativa.
Lamentablemente, los hechos son más contundentes que la retórica. Mientras el Ministerio de Salud de Chile desde septiembre del año pasado compró sus vacunas y Brasil, al ser uno de los paises con más contagios es el quinto en la fila con mayor número de vacunados, mientras que en México no se llega ni a los 5 millones de aplicaciones en tres meses, engañando a la población con una página web a través de la cual se podían registrar las personas mayores de 65 años para recibir las vacunas, vacunas que ni siquiera habían sido compradas, en una página que jamás funcionó.
A pesar de todo lo anterior, se informó que el pasado 10 de marzo fue el día que los llamados “Siervos de la Nación” (los cuales fueron los primeros en vacunarse incluso antes que el Sector Salud) vacunaron a más abuelitos.
Me gustaría poner un ejemplo del buen manejo de la pandemia: Nueva Zelanda su primer Ministra Jacinda Ardem, a la que, si tuviéramos que ponerle una calificación sin duda sería un 10, pues a más de un año tiene dos mil 434 personas confirmadas con coronavirus y hasta este momento tan solo 26 personas fallecidas, de una población de casi cinco millones de habitantes, cifra poblacional que, aunque pequeña, muestra la gran estrategia y orden con la que esta mujer dirige a su país.
Finalmente, algo que no entendemos y debemos estar atentos: crecieron las muertes por cáncer cervicouterino, y si se va a los servicios de salud pública “no hay vacunas para los niños”.
Quizás los encargados de Salud pensaron que como el habitante de Palacio Nacional tiene una fuerza moral que no es una fuerza de contagio, pues ya no es necesario dotar a los hospitales con esos insumos que ayudan con las enfermedades graves que afectan a las y los mexicanos.
Esperemos que la historia no se la cobre, porque si no, ahora sí que juntos harán historia…
Los comentarios están cerrados